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Volcanic Park, diversión al natural

Un amigo muy querido, que llamaré Don Archibaldo (para no descubrir su identidad secreta), tuvo la ocurrencia de organizar un día de amigos y chamacos. Esta gran idea fue motivada – al parecer – porque en un centro comercial los vendedores de un lugar llamado Volcanic Park le ofrecieron una promoción que no quiso desperdiciar (además de encontrar pretexto para reunirnos).

Nos comentó de las cosas y actividades que ahí podríamos encontrar y nos mandó el link para visitar la página del parque. La consulté para informarme más y valorar, superficialmente, a la empresa. Me desanimó un poco su sitio web: luce un diseño poco creativo, empezando por el logotipo que, creo, podría mejorar.

Además al pulsar algunos rubros de sus actividades me mandaba a error 440 (en la versión de escritorio) dejando a la imaginación la información que buscaba. En el home de su sitio también vi los logotipos de NATIONAL GEOGRAPHIC, MICROSOFT, CENGAGE LEARNING E INTERNATIONAL CAMPING FELLOWSHIP pero en ningún lado explica el porqué de la inclusión de estos en su página (les urge algo mejor, pues lo vale). Se salva por el video que es más motivante que la página toda. Y que bueno pues me convenció de la visita. Pensé que valdría la pena el viaje hasta el pueblo de San Juan Arcos Ojo de Agua en Ciudad Serdán, Puebla.

Todos nos caímos con la coperacha para pagarle a nuestro amigo las entradas al parque. En total fuimos 6 familias con niños y un colado (su familia estaba de viaje por el viejo continente). Archibaldo nos citó a las 8.15 a.m. del domingo 15 de abril en el Parador Restaurante Amozoc (así se llama) para el desayuno.

De este lugar no puedo comentar nada bueno. Después de un viaje de una hora con 30 minutos llegamos a nuestro destino. $15 pesos del estacionamiento, jalar con mochilas y juntar a los niños que habían corrido apenas vieron áreas verdes y nos formamos para la entrada. A la muestra del boleto nos colocaron unos brazaletes con iconos impresos, mismos que irían tachando conforme utilizáramos las amenidades del parque.

Es importante mencionar que no permiten la entrada de bebidas por lo cual nos revisaron las mochilas, creo no tiene que ver con políticas de seguridad sino más bien con el tema de consumopues, obligados por la sed, tuvimos que comprar bebidas embotelladas o aguas frescas nada recomendables.

A estos lugares (podríamos incluir a la ex Hacienda de Panoaya o Bioparque Estrella) hay que llevar dinero suficiente ya que suelen ser caras las cosas no incluidas con el pago de entrada. Aquí quiero poner puntos a favor de este parque sobre otros que he visitado: todas las actividades están incluidas. Esto y la suerte de llegar en un día con pocos visitantes (lo cual permitió acceder un sin fín de veces a los juegos) y en compañía de mis queridos amigos hicieron la experiencia magnífica.

El tiempo no alcanzó para disfrutar la felicidad de los niños. Todos nos dispersamos en pequeños grupos (más por azar que por organización) y recorrimos el lugar sin más que la brújula de los pequeños que nos hacían coincidir en ciertos lugares como, por ejemplo, en la granja temática (en donde un burro mordió a Don Archibaldo por tanta caricia).

Me subí a las 3 tirolesas y repetí gustosa al igual que mi hija. Los adultos pasamos al eurobongy (así le dicen), el tobogán, al circuito de habilidades, los carros off roat, los go karts, el laberinto y las lanchas.

Los niños igual más los mini go karts, los autos eléctricos, el arenero de barco pirata…hasta que llegó el reclamo del cuerpo por alimento. Don Archibaldo, bien surtido de carnes, rentó un asador por solo $50 pesos que incluyó un lugar adecuado y sillas rústicas (sin mesa).

Los que no nos incluimos en la parrillada, corrimos al restaurante La palapa de Don Citlal con precios de restaurante gourmet sin que los alimentos lo sean ; razón suficiente para ir a un puesto de quesadillas de ahí mismo. Tampoco nada bueno que decir de ello, caro e insípido . La comida es un negocio serio y aquí se lo toman a charada. Apelan a la necesidad de los visitantes para venderles 4 tacos dorados con un poco de lechuga en $190 o un refresco mediano en $22 .

En fin puedo decir que Volcanic Park es un lugar sumamente divertido, agradable, con buenos entretenimientos y enclavado en una zona privilegiada (desde ahí se observan, hermosos, el Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano y los paisajes propios de la alta montaña) . Es muy recomendable si se toman de menos los negritos en el arroz, como la comida que ahí venden y la restricción de líquidos. Con ganas de divertirse en familia y con amigos que alegran el corazón podemos omitir estos defectos (que son menos que sus virtudes). Vale la pena el viaje.

Twitter: @OrtizScorza

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