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GATO POR LIEBRE en una franquicia de Café Colibrí

Por Tania Ortiz S

Según la revista Forbes y dicho por el mismo creador del concepto, “Café Colibrí es una franquicia en pleno crecimiento. Su marca se ha venido posicionando desde hace siete años y hoy comienza a ser reconocida como una de las mejores cadenas de cafeterías tanto en el centro como en el sur de México”.

“Su ventaja competitiva es la calidad del café que se sirve en sus establecimientos”.

Sin embargo cuando una franquicia  diversifica productos  que no son su especialidad suma a la marca percepciones negativas,  les platico:

Los seres humanos somos muy de costumbres. Creemos que lo que hacemos está bien y lo repetimos por comodidad (y cierta seguridad al elegir algo). Así que comemos, con pocos cambios, en los mismos lugares y (casi siempre) elegimos lo que más nos gusta, sin indagar en otras opciones de la carta. Lo mismo cuando tomemos café. Algunas ocasiones, cuando decides probar algo nuevo ¡zaz! resulta que tienes una mala experiencia que hace férreo el hábito de lo mismo…

Normalmente no tomo café en Café Colibrí, sin otro motivo que no sea la tan reescrita costumbre. Un día recibí una promoción para la cafetería que está en la avenida Juárez. Fui con  mi familia una tarde, entre semana, después del trabajo. Había algunas parejas tomando café en un ambiente relajado enmarcado por la belleza de un edificio antiguo. Nos atendieron bien (actitud de buen servicio)  y nos ofrecieron la carta. Dicha carta es muy extensa: cafés de todo tipo, calientes y fríos, mezclas especiales y algunos bocadillos para picar. Pedimos un capuchino “piquete de colibrí” y un “café del pueblo”. Nada sobresaliente. Mi hija pidió un chocolate Oaxaca caliente y un cuernito de jamón con queso Gouda y fue aquí en donde nos mostraron la cara fea de la franquicia: el “cuernito” no era, como supusimos, un pan pequeño, sino una cornamenta. Grande e insulso. Como siempre, mi esposo lo escudriñó y, al notar la pésima calidad y el diminuto tamaño de los ingredientes, llamó a la encargada para mostrarle que el jamón era dos pequeñas rebanadas redondas de algo parecido a la mortadela de muy baja calidad, el queso Gouda eran unas salpicadas de queso rallado (¿cómo saber si era o no Gouda o si era queso o no?). Lo que si tenía era 2 enormes hojas de lechuga. La guarnición (muy a modo con el concepto que ahí tienen de comida), unas papás fritas directas de la bolsa. Es cuando te dan gato por liebre: esperaba un bocado decente para mi hija y recibo el colmo de la desvergüenza. (así seguro lo tiene registrado la franquicia) “El menor gasto en insumos y la máxima ganancia”.  Un cuernito del Oxxo es mucho mejor (y esto es muy arriesgado escribirlo). Lo devolvimos con mayor malestar que la pena de la encargada. Lo tomó con ligereza y solo se concretó a decir que así se servía, como quien ya ha pasado varias veces por el mismo camino. Terminados los cafés y el chocolate salimos presurosos.

Parece que al dueño de la franquicia no atiende estos detalles –quizá nadie se ha quejado- Sé que su fuerte son los cafés, pero debe considerar que aunque estos sean sus productos estrella una franquicia debe procurar evaluar y atender estas quejas; los consumidores somos pensantes y merecemos respeto.

 

@OrtizScorza

Mercadóloga emprendedora

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