México se consolida como eslabón clave en el auge global de la IA, pero con alta dependencia de insumos importados

México se consolida como eslabón clave en el auge global de la IA, pero con alta dependencia de insumos importados

El crecimiento acelerado de la infraestructura para inteligencia artificial en Estados Unidos impulsó un salto histórico en las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo, que en 2025 alcanzaron un valor de 85 mil 416 millones de dólares. Sin embargo, el desempeño del sector mantiene una fuerte dependencia de componentes importados, lo que limita la proporción de valor agregado que permanece en el país.

Las ventas al exterior aumentaron 144.8% respecto al año previo y elevaron la participación de esta industria dentro de las exportaciones nacionales de 6% a 12.85%. La tendencia se mantuvo durante 2026, ya que al cierre del primer trimestre el monto exportado ya rebasaba el total registrado durante todo 2024.

La demanda de infraestructura para IA impulsa la manufactura mexicana

El aumento en la construcción de centros de datos en Estados Unidos elevó la demanda de servidores y unidades de procesamiento, un segmento donde México concentra la mayor parte de sus exportaciones del sector. La inversión privada estadounidense en infraestructura para data centers llegó a 102 mil 203 millones de dólares durante 2025, con un crecimiento anual de 29.76%, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial generativa, los servicios en la nube y el procesamiento masivo de información.

La subpartida arancelaria 8471.50, correspondiente a unidades de procesamiento, representó 82.14% del valor exportado por la industria mexicana de equipo de cómputo, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento del sector.

El acceso preferencial al mercado estadounidense también favoreció a los fabricantes instalados en México. Mientras los equipos exportados desde el país enfrentaron un arancel promedio de apenas 0.18%, productos similares provenientes de China pagaron una tasa promedio de 30.28%, lo que incentivó el traslado de pedidos hacia territorio mexicano.

Las exportaciones dependen de insumos provenientes de Asia

El incremento en la producción nacional está estrechamente ligado a la importación de componentes electrónicos. Un análisis de Banco Base identificó una correlación de 0.97 entre las compras de procesadores, memorias y otros insumos estratégicos con las exportaciones mexicanas de unidades de procesamiento.

“La relación entre los flujos de importación de insumos y las exportaciones de equipo de cómputo no es solo estructural: es cuantificable y estrecha”.

Los datos muestran un esquema de integración industrial en el que buena parte del contenido tecnológico proviene del exterior. Partes y accesorios, procesadores y memorias concentran 91.2% del valor de las importaciones utilizadas por esta industria.

Taiwán aporta 44.1% de esos insumos, seguido por China con 10.4%, Malasia con 9.8%, Corea del Sur con 8.5%, Vietnam con 8.4% y Tailandia con 5.7%.

El principal destino de las unidades de procesamiento ensambladas en México es Estados Unidos, mercado que recibe 94.8% de las exportaciones clasificadas en la subpartida 8471.50.

México participa en una etapa limitada de la cadena global de semiconductores

Organismos y firmas especializadas como la OCDE, la Semiconductor Industry Association, BCG, McKinsey y el Center for Strategic and International Studies coinciden en que la industria mundial de semiconductores opera mediante una cadena altamente especializada.

Estados Unidos concentra el diseño y la propiedad intelectual; Taiwán y Corea del Sur lideran la fabricación de chips avanzados; Países Bajos, Japón y Estados Unidos producen la maquinaria crítica para ese proceso, mientras que diversos países del sudeste asiático participan en actividades de ensamble, pruebas y empaquetado.

Dentro de esa estructura internacional, México mantiene su participación principalmente en la integración final de equipos destinados al mercado estadounidense.

La capacidad instalada opera cerca de su límite

Las plantas mexicanas dedicadas a la fabricación de computadoras trabajaron durante casi todo 2025 con niveles superiores a 95% de utilización de capacidad instalada. En octubre alcanzaron 99.5% y concluyeron diciembre en 99.4%, muy por encima del promedio manufacturero nacional de 81%.

Ese nivel de ocupación plantea la necesidad de nuevas inversiones para sostener el ritmo de crecimiento de las exportaciones.

A pesar del tamaño alcanzado por el negocio, la inversión extranjera directa en este subsector fue de 177 millones de dólares durante 2025, muy por debajo de los 6 mil 613 millones de dólares captados por la industria automotriz en el mismo periodo.

Los centros de datos aún enfrentan desafíos para consolidarse en México

La generación de valor alrededor de la inteligencia artificial también incluye la infraestructura inmobiliaria para centros de datos. En Estados Unidos, empresas como Equinix, Digital Realty e Iron Mountain se han beneficiado del crecimiento de los REITs especializados en este tipo de activos.

En México, especialistas reunidos durante el foro Conecta FIBRA consideraron que aún existen obstáculos para desarrollar una FIBRA enfocada en data centers. Entre los principales retos mencionaron la disponibilidad de energía, la obtención de permisos, la escala de los proyectos, la liquidez y la profundidad del mercado.

“México necesita energía para poderlo lograrlo. El data center es un edificio mucho más complejo; cambia con la tecnología, la inversión es alta y no es una caja de zapatos como una nave industrial… Hay demanda, pero no es tan fácil. El acceso a la energía y poder construir uno se está complicando a nivel mundial”, comentó Jorge Girault, CEO de Fibra Prologis.

El directivo añadió que existe margen para ampliar la participación del país dentro de la cadena de valor asociada a los semiconductores y al procesamiento de datos, donde actualmente la contribución nacional sigue concentrada en una etapa limitada del proceso productivo.

Valentina Rodríguez