Puebla inicia rescate de 1,200 inmuebles históricos en el centro de la ciudad

Puebla inicia rescate de 1,200 inmuebles históricos en el centro de la ciudad

El Ayuntamiento de Puebla, en colaboración con la iniciativa privada y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha puesto en marcha un ambicioso programa para rescatar 1,200 inmuebles históricos ubicados en el Centro Histórico de la ciudad que se encuentran en estado ruinoso o en desuso.

Este año, el proyecto arrancará con la rehabilitación de 50 propiedades. La inversión será 100% privada, y el municipio ofrecerá facilidades en los trámites de permisos para construir, mientras que el INAH y el ayuntamiento supervisarán que los trabajos se realicen bajo estrictos lineamientos de conservación patrimonial. El alcalde José Chedraui Budib anunció esta iniciativa, destacando la necesidad de recuperar casonas abandonadas por décadas que representan un riesgo debido a las lluvias y sismos, y de devolver la habitabilidad a una zona que perdió residentes a finales de los años 80.

Inversión Privada para la Recuperación del Patrimonio

El proyecto contempla que la iniciativa privada será la encargada de financiar completamente las obras de rehabilitación de las casonas. El alcalde José Chedraui Budib precisó que, aunque se estima la necesidad de intervenir alrededor de 1,200 casonas antiguas, el plan comenzará con 50 propiedades. Este enfoque busca fomentar la inversión privada en la zona centro, donde el comercio y otros servicios han experimentado un crecimiento. “El proyecto va caminando; se empezará con 50 casas de un total de mil 250 que requieren atención”, señaló Chedraui, confirmando que la inversión será totalmente privada y contará con facilidades municipales en los permisos.

Recuperar la Habitabilidad y el Valor Social del Centro Histórico

Uno de los objetivos fundamentales del programa es que el Centro Histórico de Puebla recupere su habitabilidad, la cual se fue perdiendo a finales de los años ochenta, cuando muchas familias comenzaron a migrar a las periferias de la ciudad. Con la recuperación de estos inmuebles, se busca generar nuevos espacios para vivir, así como fomentar el turismo y la cultura. El alcalde enfatizó que existe la disposición de los dueños de estas propiedades para darles una nueva utilidad, ya que algunas llevan más de 20 años desocupadas y representan un riesgo.

“El Centro de Puebla debe volver a ser un lugar de encuentro y disfrute para poblanos y visitantes”, subrayó Chedraui, asegurando que la rehabilitación de las casonas será un paso clave para embellecer la Angelópolis y generar confianza entre los inversionistas.

Supervisión y Conservación del Patrimonio Histórico

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) jugará un papel crucial en este proceso. Se encargará de vigilar que cualquier obra en los inmuebles del centro no genere un daño al patrimonio histórico. Antes de que el ayuntamiento pueda autorizar cualquier intervención, el INAH deberá evaluar cada caso para asegurar que las obras se apeguen a los lineamientos de conservación y que la viabilidad técnica esté garantizada. Pepe Chedraui recordó que, junto con el INAH, se está diseñando un proceso de rehabilitación que permita conservar el valor histórico de los inmuebles sin afectar a los inversionistas.

Un Proyecto a Largo Plazo con Visión de Continuidad

Aunque el alcalde Chedraui Budib admitió que quizás no dé tiempo de recuperar todos los inmuebles considerados durante los poco más de dos años que restan de su gestión, el objetivo es dejar un precedente para que haya continuidad en la generación de más espacios, especialmente habitacionales, en la zona.

A la par de este proyecto, el gobierno del estado tiene planes de invertir en la remodelación de parques públicos en el centro de la Angelópolis, como parte de una estrategia integral para embellecer los espacios públicos y revitalizar la vida social y turística del corazón de la ciudad. La meta es que poblanos y visitantes sigan disfrutando del centro de Puebla, tal como ocurría antes, cuando las familias pasaban horas en la zona.

Valentina Rodríguez