25 aniversario del 11-S: Estados Unidos recuerda a las víctimas

25 aniversario del 11-S: Estados Unidos recuerda a las víctimas
Foto: Reuters

Estados Unidos conmemora este viernes el 25 aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001 con ceremonias en Nueva York, Arlington y Shanksville, mientras familiares de las víctimas, sobrevivientes y equipos de emergencia recuerdan a las 2,977 personas que murieron durante los atentados y a quienes fallecieron posteriormente por enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas.

En la Zona Cero de Nueva York, familiares de las víctimas se reunieron con el vicepresidente JD Vance y cuatro expresidentes de Estados Unidos. La ceremonia comenzó a las 8:46 a.m., con un minuto de silencio por el momento en que el vuelo 11 de American Airlines impactó la Torre Norte del World Trade Center.

Familiares recuerdan a las víctimas del 11-S en Nueva York

Después del primer minuto de silencio, familiares comenzaron la lectura de los nombres de las 2,977 personas fallecidas el 11 de septiembre, además de las seis víctimas del atentado con bomba contra el World Trade Center ocurrido en 1993. El homenaje se prolongó durante horas.

Entre quienes participaron en la lectura había niños que nacieron después de los ataques y que nunca conocieron personalmente a algunos de los familiares que perdieron en 2001. La ceremonia incluyó también otros minutos de silencio para marcar los impactos de los tres aviones restantes y el derrumbe de las Torres Gemelas.

Este año se añadió por primera vez un séptimo minuto de silencio para recordar a las personas que murieron desde 2001 por enfermedades relacionadas con el polvo tóxico que contaminó el aire durante los meses posteriores a los atentados.

Gregory Carafello acudió a la Zona Cero para recordar a su amigo de toda la vida, James Martello, quien trabajaba para Cantor Fitzgerald, firma financiera que perdió a más de 650 empleados durante los ataques.

Carafello se encontraba en el piso 18 de la Torre Sur cuando ocurrieron los atentados, pero consiguió evacuar el edificio. Durante la ceremonia, resumió el impacto que aquel día tuvo sobre las familias de las víctimas:

“Todo el mundo debería comprender que fue un día terrible y catastrófico para muchas familias. No eran guerreros. Eran personas como tú y como yo que iban a trabajar”.

Los homenajes por el 11-S también se realizan en el Pentágono y Pensilvania

En Arlington, Virginia, altos mandos militares se reunieron bajo una intensa lluvia para presenciar el despliegue de una bandera estadounidense en el lado oeste del Pentágono, donde el vuelo 77 de American Airlines se estrelló y provocó la muerte de 184 personas. El presidente Donald Trump tenía previsto intervenir posteriormente en la ceremonia.

Mientras tanto, en Shanksville, Pensilvania, personas acudieron al sitio donde cayó el vuelo 93 de United Airlines. Los pasajeros de ese avión lograron enfrentarse a los secuestradores antes de que la aeronave llegara a su destino previsto en Washington.

Los atentados del 11 de septiembre modificaron la vida de generaciones de estadounidenses. Sus consecuencias alcanzaron la política exterior y nacional de Estados Unidos y cambiaron la percepción pública sobre la seguridad.

El aniversario mantiene vivo el recuerdo de quienes murieron en los ataques

Para familiares, amigos de las víctimas, equipos de primera respuesta y personal de rescate, el aniversario representa tanto un homenaje a las personas que murieron aquel día como un recuerdo del dolor que continuó durante los siguientes 25 años.

Entre las historias familiares está la de Caroline Ogonowski, cuyo padre, John, era el capitán del vuelo 11 de American Airlines. El avión había despegado de Boston 47 minutos antes de impactar contra la Torre Norte.

Ogonowski tiene ahora 39 años y este año tuvo a su primer hijo, a quien nombró como su padre. La semana pasada llevó al niño a visitar la tumba de su abuelo y este viernes acudió a una ceremonia conmemorativa en Boston.

“Este año siento una tristeza nueva al saber que nunca llegarán a conocerse”, comentó Ogonowski, quien trabajó en labores de socorro y asistencia humanitaria. “Mi padre nunca conocerá a su nieto. Y mi hijo nunca conocerá a su abuelo”.

También destacó la importancia de transmitir el recuerdo del 11-S a las nuevas generaciones: “Le debemos a mi padre y a todas las demás personas que perdimos aquel día asegurarnos de seguir enseñando a las generaciones futuras lo que ocurrió, quiénes eran esas personas, quiénes eran esos héroes y cómo nuestro país se unió y salió fortalecido de aquello”.

Una generación creció marcada por las consecuencias del 11 de septiembre

Desde 2001 creció una generación de estadounidenses demasiado joven para recordar los ataques, aunque sus vidas estuvieron marcadas por las consecuencias que desencadenaron.

Los atentados dieron paso a la llamada “guerra contra el terrorismo” y a las invasiones estadounidenses de Afganistán e Irak, conflictos que se extendieron durante años. El descontento generado posteriormente contribuyó al ascenso político de Trump hace una década, cuando prometió no iniciar nuevos conflictos en el extranjero, una promesa que actualmente se encuentra puesta a prueba por la guerra con Irán.

En los días posteriores a los ataques, Estados Unidos experimentó una fuerte expresión de solidaridad, patriotismo y duelo. Sin embargo, los musulmanes estadounidenses y los inmigrantes procedentes de países de mayoría musulmana también enfrentaron un incremento de prejuicios y delitos de odio.

Las encuestas citadas en la información señalan que el 11 de septiembre continúa influyendo en la percepción de los estadounidenses sobre los musulmanes.

En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani, primer alcalde musulmán de la ciudad, enfrentó peticiones de algunos republicanos para que no asistiera a la ceremonia conmemorativa. Mamdani rechazó esas solicitudes y acudió al acto.

Las enfermedades relacionadas con el 11-S siguen cobrando vidas

El impacto humano de los ataques no terminó el 11 de septiembre de 2001. Numerosos rescatistas permanecieron semanas o meses en las zonas afectadas, mientras residentes y otras personas estuvieron expuestos a las toxinas presentes en el aire.

El Departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York perdió a 343 de sus integrantes durante los ataques. Desde entonces, más de 600 bomberos adicionales, incluidos jubilados que participaron en las labores de rescate, han muerto por enfermedades relacionadas con el 11-S, de acuerdo con cifras del propio departamento.

Tan solo este año, 26 personas han fallecido por estas circunstancias. Así, a 25 años de los ataques del 11 de septiembre, las ceremonias mantienen el recuerdo de las víctimas mientras el impacto de aquel día continúa presente en sus familias y en quienes participaron en las labores de rescate.

Valentina Rodríguez