La tensión entre Estados Unidos e Irán mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz y al mercado petrolero
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que el presidente Donald Trump advirtiera que ordenará ataques contra infraestructura estratégica en Teherán si fuerzas iraníes vuelven a atacar embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz. El mensaje surge mientras continúan las operaciones militares entre ambos países y permanecen suspendidos los intentos para alcanzar un acuerdo de paz.
En paralelo, el precio del petróleo Brent se ubicó en 94.3 dólares por barril, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre la seguridad de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Trump condiciona una respuesta militar a nuevos ataques en Ormuz
La advertencia fue difundida por Donald Trump a través de Truth Social, donde planteó que cualquier agresión iraní contra buques en el estrecho de Ormuz, ya sea mediante misiles, drones u otro tipo de armamento, provocará una respuesta militar de Estados Unidos.
El mandatario adelantó que esa respuesta incluiría bombardeos contra puentes, centrales eléctricas y otras instalaciones estratégicas ubicadas en Teherán y sus alrededores.
Más tarde, antes de trasladarse a la Base Aérea de Dover para recibir los restos de militares estadounidenses fallecidos durante el conflicto, Trump insistió en que Irán
“va a pagar un precio muy alto”
por esas bajas.
Continúan los ataques entre Estados Unidos e Irán
El Pentágono confirmó la muerte de la sargento Angel S. Rampersad, quien permanecía reportada como desaparecida en Jordania. Con ese caso, la cifra de militares estadounidenses fallecidos desde que se reanudó la guerra el pasado 28 de febrero aumentó a 18.
Al mismo tiempo, el Comando Central de Estados Unidos reportó la undécima noche consecutiva de bombardeos contra objetivos militares iraníes, entre ellos centros de operaciones, instalaciones vinculadas con drones, capacidades marítimas y redes logísticas.
Desde Teherán, las autoridades aseguraron haber atacado dos bases utilizadas por Estados Unidos en Jordania, donde, según su versión, destruyeron ocho drones MQ-9 y provocaron bajas entre las tropas estadounidenses. Washington no ha confirmado esos señalamientos.
El estrecho de Ormuz mantiene la atención de los mercados
El estrecho de Ormuz continúa como uno de los puntos más sensibles del conflicto debido a su relevancia para el transporte internacional de petróleo y gas natural licuado.
Aunque el Comando Central sostuvo que el tránsito comercial permanece abierto, también reportó que Irán ha atacado más de 30 embarcaciones durante los últimos tres meses, una situación que mantiene el riesgo de afectaciones para las cadenas globales de suministro y los mercados energéticos.
Encuesta refleja opiniones divididas sobre la guerra
Mientras Trump defendió la ofensiva militar y aseguró que la principal preocupación de la población estadounidense es el efecto del conflicto sobre el precio de la gasolina, una encuesta publicada por Politico mostró un panorama distinto.
De acuerdo con ese sondeo, el 36% de los estadounidenses considera que el país debería retirarse del conflicto sin importar las consecuencias económicas, mientras que el 16% respalda mantener la ofensiva aun cuando implique mayores costos.
El presidente también mencionó que su administración analiza nuevos objetivos militares, entre ellos la llamada “Montaña Pico”, un complejo subterráneo que Estados Unidos relaciona con el programa nuclear iraní.
Las negociaciones de paz permanecen detenidas
Hasta ahora no hay señales de reactivación de las conversaciones para alcanzar un alto al fuego. Un eventual ataque contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz podría derivar en nuevas acciones militares estadounidenses contra infraestructura cercana a Teherán y aumentar la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
