México y Estados Unidos aceleran acuerdo comercial antes de las elecciones

México y Estados Unidos aceleran acuerdo comercial antes de las elecciones

México y Estados Unidos aceleran las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Washington, previstas para los primeros días de noviembre. El eventual pacto permitiría a México obtener alivio en algunos aranceles estadounidenses, mientras que el gobierno de Donald Trump buscaría avances en sus exigencias sobre vehículos e inversión china.

De acuerdo con seis fuentes citadas por Reuters, ambos gobiernos trabajan en un posible acuerdo provisional que atienda parte de las demandas de Washington y, al mismo tiempo, reduzca la presión arancelaria sobre productos mexicanos.

“Ambos queremos llegar a un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato”, afirmó una de las fuentes, quien solicitó permanecer en el anonimato debido a que las conversaciones son privadas.

Elecciones de noviembre aumentan la presión para alcanzar un acuerdo

Aunque no existe una fecha límite formal para concluir las negociaciones, funcionarios de México y Estados Unidos identifican posibles beneficios políticos si el pacto se concreta antes del 3 de noviembre, cuando el Partido Republicano, encabezado por el presidente Donald Trump, enfrenta el riesgo de perder el control del Congreso estadounidense.

En este contexto, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, sostuvo este miércoles una reunión virtual con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar asuntos comerciales. El encuentro estaba previsto inicialmente para realizarse de manera presencial.

Para el gobierno mexicano, un entendimiento también podría aportar mayor certidumbre a los mercados y favorecer el objetivo de atraer inversiones, particularmente de origen extranjero.

“El tiempo apremia para el gobierno mexicano”, señaló una fuente, quien mencionó preocupaciones relacionadas con una posible caída en las calificaciones crediticias de la deuda del país.

Sin embargo, un vocero de la Secretaría de Economía indicó que “no hay plazos específicos en este momento” y aseguró que el gobierno mantiene el diálogo con sus contrapartes de Washington.

Aranceles a vehículos y contenido estadounidense complican las negociaciones

Uno de los principales obstáculos para el acuerdo son los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo la Sección 232 de su legislación comercial al acero, aluminio, automóviles y autopartes.

Actualmente, el acero mexicano y canadiense que ingresa a Estados Unidos enfrenta un arancel de 50%, mientras que los vehículos están sujetos a una tarifa de 25%.

La diferencia frente a otros socios comerciales también incrementa la presión sobre México. Estados Unidos ha acordado aranceles de 15% para vehículos procedentes de Japón, la Unión Europea y Corea del Sur, mientras que Reino Unido enfrenta una tasa de 10%.

Algunos fabricantes de automóviles consideran que Washington podría ofrecer a México un esquema similar al discutido con Canadá: un arancel de 15% para los vehículos, acompañado de una reducción adicional de contenido estadounidense que llevaría la tasa efectiva a alrededor de 7%.

A cambio, México tendría que aceptar las exigencias estadounidenses para aumentar la proporción de contenido producido en Estados Unidos dentro de los vehículos, especialmente en motores, componentes electrónicos y software, según una segunda fuente mexicana.

Por ahora, la estructura que tendría el eventual pacto y los compromisos específicos que incluiría continúan entre las principales incógnitas de las conversaciones.

México prioriza la cooperación comercial con Washington

La búsqueda de un acuerdo bilateral ocurre después del fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá, situación que provocó una nueva escalada de las tensiones comerciales entre ambos países.

Esta semana, el gobierno de Trump prohibió la importación de una amplia variedad de bebidas alcohólicas, motocicletas y productos lácteos provenientes de Canadá. En respuesta, Ottawa anunció que aplicará aranceles equivalentes.

El conflicto entre Washington y Ottawa reforzó la estrategia de México de evitar una confrontación directa con Estados Unidos. En su lugar, el gobierno mexicano ha privilegiado la cooperación como vía para buscar mejores condiciones comerciales.

La postura también está relacionada con el peso que tiene Estados Unidos para la economía mexicana: más de 80% de las exportaciones de México tienen como destino ese país.

El acuerdo bilateral se negocia mientras continúa la incertidumbre sobre el T-MEC

Las conversaciones entre México y Estados Unidos se desarrollan paralelamente al proceso para definir el futuro del T-MEC, el tratado comercial que también involucra a Canadá.

La incertidumbre alrededor del acuerdo trilateral aumentó en julio, cuando Estados Unidos rechazó renovarlo por otros 16 años. El tratado continúa vigente y está sujeto a una revisión anual, proceso que la administración Trump ha utilizado como mecanismo de presión.

México y Canadá han defendido públicamente la permanencia del T-MEC. No obstante, funcionarios mexicanos han señalado en privado que el país no debería sacrificar sus propios intereses para alcanzar un acuerdo que beneficie a Canadá.

Para Washington, lograr primero un pacto con México también tendría una importancia estratégica, ya que podría permitirle aislar a Canadá antes de la entrada en vigor de nuevos aranceles canadienses previstos para el 1 de enero del próximo año.

Valentina Rodríguez