Lula gana en Brasil y sacude los mercados por el temor al gasto público

Lula gana en Brasil y sacude los mercados por el temor al gasto público

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil provocó fuertes movimientos en los mercados financieros, luego de que inversionistas que esperaban el triunfo del conservador Flávio Bolsonaro ajustaran sus expectativas ante el próximo mandato del dirigente izquierdista. La incertidumbre se concentró en el manejo del gasto público, el rumbo de las finanzas brasileñas y la capacidad del nuevo gobierno para mantener la confianza de los inversionistas.

La Bolsa de São Paulo registró una caída cercana al 17% al inicio de las operaciones del lunes. El desplome del índice de referencia Ibovespa obligó a suspender las transacciones durante 30 minutos, una medida que no se aplicaba desde la inestabilidad provocada por la pandemia en 2020.

Al mismo tiempo, el dólar subió 12% en la apertura de los mercados y alcanzó los 5.60 reales. La reacción reflejó la sorpresa de los inversionistas ante el resultado electoral, que dio a Lula una victoria por casi 52% de los votos frente al 48% de su adversario, pese a que las expectativas apuntaban a un triunfo de Flávio Bolsonaro tras su desempeño en la primera vuelta.

El gasto público y la deuda de Brasil preocupan a los inversionistas

El principal foco de inquietud para los mercados es la situación fiscal de Brasil. El Estado gasta más de lo que recauda, la deuda pública supera el 80% del producto interno bruto (PIB) y el Banco Central mantiene una de las tasas de interés más altas del mundo para contener la inflación. A estos desafíos se suma la perspectiva de una desaceleración económica.

Durante la recta final de la campaña, Lula anunció medidas con un costo considerable para las finanzas públicas. Entre ellas estuvieron el aumento de las transferencias del programa Bolsa Familia, dirigido a las clases populares, el perdón de deudas para microemprendedores y otros beneficios.

Para André Perfeito, economista jefe de la financiera Garantía Capital, los compromisos adquiridos durante la campaña tendrán consecuencias en las expectativas financieras.

Lula hizo varias promesas de gastos, y eso hay que pasarlo a precios.

Ante este escenario, los analistas consideran que la administración deberá presentar medidas que den certidumbre sobre la evolución de las cuentas públicas. Mariano Machado, analista de la firma de evaluación de riesgos Verisk Maplecroft, señaló que una reforma fiscal sólida será necesaria para recuperar la confianza de los mercados durante el cuarto mandato de Lula.

Machado añadió que, después de una primera etapa de volatilidad, la reacción de los inversionistas dependerá de la credibilidad del plan para contener el gasto público. Esa estrategia, sostuvo, marcará las expectativas para 2027 y los años siguientes.

La integración del gobierno de Lula será clave para definir el rumbo económico

Además de las medidas fiscales, los inversionistas esperan conocer qué figuras políticas integrarán la nueva administración, si Lula establecerá alianzas con sectores de centro para ocupar posiciones estratégicas y quién asumirá el Ministerio de Economía.

Leandro Gabiati, de la consultora política Dominium, con sede en Brasilia, consideró que el resultado tomó por sorpresa a los actores económicos que anticipaban una victoria de Flávio Bolsonaro y una transición política a partir del lunes.

Nadie tenía en el radar este resultado.

Gabiati también subrayó que la transición será importante para identificar las decisiones políticas y económicas que adoptará el próximo gobierno, así como los responsables de ejecutarlas.

El Congreso conservador podría limitar el gasto del próximo gobierno brasileño

La composición del Congreso representa otro factor determinante para la gobernabilidad de Lula. En la primera vuelta electoral, los brasileños renovaron una parte del Poder Legislativo y ampliaron la representación conservadora, un resultado que podría dificultar la aprobación de algunas iniciativas del presidente electo.

Sin embargo, esa correlación de fuerzas también podría funcionar como un contrapeso a una eventual expansión del gasto público. Analistas de Deutsche Bank señalaron que el giro conservador del Congreso se mantiene pese a la victoria de Lula y que esta situación debería restringir la posibilidad de aplicar una política fiscal considerablemente más flexible.

Para los mercados, la incógnita será si el mandatario consigue aprovechar esos límites legislativos para establecer una estrategia fiscal creíble. Deutsche Bank advirtió que, una vez asimilados el impacto inmediato del resultado electoral en los precios de los activos y la impugnación anunciada por Bolsonaro, la atención se centrará en la capacidad de Lula para definir una trayectoria sostenible para las finanzas públicas.

La reacción de Bolsonaro ante el resultado también genera incertidumbre

La evolución de los mercados brasileños no dependerá únicamente de las decisiones económicas del próximo gobierno. Chris Turner, analista de ING, identificó como otro factor relevante la rapidez con la que Flávio Bolsonaro acepte los resultados de la elección.

El dirigente conservador afirmó que solicitaría la anulación de los comicios después de que la justicia ordenara ampliar durante dos horas el horario de votación. La medida respondió a problemas con el transporte público en varias ciudades y a lluvias intensas que afectaron algunas regiones.

La disputa sobre el resultado electoral añade incertidumbre a una transición que los inversionistas esperaban que estuviera encabezada por el candidato conservador. Mientras se define el desenlace de ese proceso, la atención seguirá puesta en las decisiones fiscales de Lula, la integración de su equipo económico y los límites que imponga el Congreso a sus propuestas de gasto.

Valentina Rodríguez