Desabasto de gas LP en Puebla alcanza 70%; CTM alerta por crisis laboral ante recorte de Pemex
El desabasto de gas licuado de petróleo (LP) en el estado de Puebla ha escalado hasta alcanzar el 70 por ciento, provocando una crisis crítica en la distribución del combustible y poniendo en riesgo la estabilidad laboral de 2 mil repartidores. La Confederación de Trabajadores de México (CTM), a través de su secretario general en Puebla, Leobardo Soto Martínez, informó que esta situación ha forzado a empresas como Gas 1 y Global Gas a suspender el reparto hasta por dos o tres días cada semana. La problemática se extiende por la zona metropolitana, la capital poblana, Atlixco, Huauchinango y Tecamachalco.
Pemex reduce suministro de gas LP y desata escasez crítica en Puebla
La principal causa de esta crisis es la decisión de Petróleos Mexicanos (PEMEX) de racionalizar las entregas del energético. Pemex ha reducido la distribución normal en estados como Puebla entre un 30 y un 60 por ciento en algunos casos.
Ante la escasez generada por los recortes de Pemex, las empresas distribuidoras han tenido que recurrir a Tomza. Tomza es mencionada como la única empresa que actualmente tiene permiso para importar el energético, lo cual ha complicado severamente la logística y, consecuentemente, ha elevado los costos de operación.
Riesgo de despidos y reducción de prestaciones en la industria del gas por escasez
Este entorno adverso tiene un impacto directo en la economía y la moral de los trabajadores de la industria gasera, quienes enfrentan la disminución de sus comisiones y prestaciones. El líder sindical expresó que las empresas dicen: “bueno, pues ya no puedo seguir pagando estas situaciones”, poniendo en riesgo las fuentes de empleo. Si bien la CTM Puebla reportó haber rescatado más de mil empleos mediante la negociación colectiva, la presión para reducir los beneficios contractuales continúa creciendo. Las unidades de distribución están quedando sin salir a operaciones de venta y reparto al menos dos días de los seis o siete que laboran a la semana.
Largas filas para surtir gas LP y violencia verbal contra repartidores en Puebla
Por otro lado, la ciudadanía en Puebla también enfrenta consecuencias graves, lidiando con largas filas y retrasos para el abastecimiento del gas. El descontento ciudadano es tan grande que los repartidores son “ofendidos” y “presionados” por los clientes que no reciben el servicio, lo que ha generado actos de violencia verbal, principalmente a través de las nuevas tecnologías, con la preocupación de que escale a una situación mayor.
En zonas como Tecamachalco, la situación se ejemplifica con el hecho de que en ocasiones, solo llegan 50 mil litros diarios que ya están destinados a empresas con convenios previos, como Bachoco, lo que impide que ese gas sea distribuido a la población general. Además, las personas hacen filas esperando el suministro, pero en ocasiones se retiran a la media noche sin haber podido llenar sus cilindros.
Contexto de la crisis
La crisis de desabasto del gas LP, que según la CTM ya alcanzó el 70 por ciento, mantiene en vilo a miles de repartidores y distribuidores. A pesar de los riesgos para la estabilidad laboral, las prestaciones contractuales, como el aguinaldo, siguen vigentes para los agremiados al Sindicato de la Industria del Gas Puebla.
Soto Martínez subrayó que la dependencia del energético es alta, pues el 80 por ciento de los hogares utiliza tanques de gas LP para el abasto doméstico. Aunque existen nuevas energías limpias como la eólica o el gas natural, estas no son suficientes para complementar la problemática crítica actual.
La industria gasera ha insistido en que las autoridades, tanto federales como estatales, deben atender este conflicto de manera urgente, advirtiendo que, de prolongarse, podría impactar negativamente a otros sectores productivos. El panorama se agrava debido al control de precios impuesto por el gobierno y la concentración de la importación en Tomza, lo cual ha generado una competencia limitada y vulnerable entre los distribuidores locales, según el líder sindical.
La situación de escasez en la distribución de gas LP actúa como un cuello de botella, donde la fuente (Pemex) ha reducido drásticamente su caudal, obligando a los distribuidores a buscar alternativas limitadas (Tomza), mientras que la demanda de los usuarios finales (hogares y comercios) se acumula sin ser satisfecha.
