México alista revisión del T-MEC con foco en reglas de origen y cadenas productivas
México prepara postura nacional para la revisión del T-MEC con enfoque en cadenas productivas y reglas de origen
México se prepara para la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con una estrategia enfocada en fortalecer la integración productiva de América del Norte, revisar las reglas de origen y aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro frente a la competencia global.
Tras meses de consultas con empresas, cámaras industriales, organizaciones agropecuarias, sindicatos, especialistas académicos y gobiernos estatales, la Secretaría de Economía busca que el país llegue a las negociaciones con una postura nacional unificada.
De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el proceso permitió confirmar que existe un amplio consenso sobre la importancia del acuerdo para la economía mexicana.
Los resultados de las consultas revelan que 84% de los participantes de los sectores productivos y 75.9% de las entidades federativas consideran que el tratado ha sido positivo para el país y que debe mantenerse.
Hace apenas un año, recordó el funcionario, el debate se centraba en la continuidad del acuerdo y en el déficit comercial. Hoy la discusión evolucionó hacia cómo fortalecer la integración económica regional y aprovechar mejor el potencial productivo de América del Norte.
La estrategia de México para la revisión del T-MEC prioriza tres grandes ejes
Las consultas también sirvieron para definir la agenda que México llevará a la mesa de negociación con Estados Unidos y Canadá. La estrategia se basa en tres temas clave que marcarán las conversaciones comerciales.
Reducir la dependencia de insumos provenientes de otras regiones
Uno de los objetivos centrales será disminuir la dependencia de América del Norte respecto a proveedores externos, especialmente en sectores estratégicos.
Actualmente, México y Estados Unidos dependen en aproximadamente 90% de insumos externos para producir medicamentos y diversos componentes industriales clave. Esta situación expone a la región a interrupciones en las cadenas de suministro globales.
Fortalecer la producción regional permitiría reducir riesgos y mejorar la seguridad económica ante un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas.
Revisión de las reglas de origen para fortalecer la producción regional
Otro punto central de la negociación será la revisión de las reglas de origen, un mecanismo que determina qué productos pueden beneficiarse de las preferencias arancelarias del tratado.
México buscará mejorar estos mecanismos para impulsar una mayor producción regional sin afectar el funcionamiento de las cadenas industriales que actualmente operan de manera integrada entre los tres países.
Durante las consultas también surgieron propuestas para mejorar la instrumentación de estas reglas y evitar medidas comerciales que generen incertidumbre para las empresas.
Seguridad económica y resiliencia de las cadenas de suministro
El tercer eje está relacionado con la seguridad económica y la resiliencia de las cadenas productivas en un entorno global cada vez más competitivo.
Las tensiones geopolíticas entre potencias económicas han puesto en evidencia la necesidad de que América del Norte fortalezca su capacidad productiva y reduzca vulnerabilidades en sectores estratégicos.
Las conversaciones entre los socios comerciales iniciarán en Washington durante la semana del 16 de marzo, con el objetivo de avanzar en la revisión del acuerdo antes del 1 de julio.
El T-MEC impulsa una región productiva altamente integrada
Uno de los hallazgos más relevantes de las consultas fue el alto grado de integración económica que ya existe entre las economías de América del Norte.
El subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas, explicó que el tratado funciona porque la región opera como un sistema productivo integrado, y no únicamente como un espacio de intercambio comercial.
En promedio, 40% del valor de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos incorpora insumos estadounidenses, lo que refleja la profunda interdependencia productiva entre ambos países.
Actualmente, el comercio entre México y sus socios del T-MEC alcanza cerca de 2,200 millones de dólares diarios.
Oportunidad para sustituir importaciones de Asia y fortalecer la industria regional
Uno de los objetivos estratégicos será atraer mayor producción hacia América del Norte y sustituir parte de las importaciones provenientes de Asia.
El déficit comercial de la región con economías asiáticas supera los 500,000 millones de dólares, por lo que trasladar una fracción de esa producción hacia el bloque norteamericano podría generar nuevas oportunidades de crecimiento industrial.
Esta estrategia también busca fortalecer la competitividad regional frente al avance de economías asiáticas que han ganado terreno en manufactura, tecnología e inversión.
Persisten desafíos internos para integrar más regiones de México al tratado
Las consultas también revelaron un reto interno para el país: la integración desigual de las regiones mexicanas en las cadenas productivas de América del Norte.
Los estados del norte concentran la mayor parte de la manufactura exportadora vinculada al T-MEC, mientras que el centro y el Bajío mantienen una participación importante en manufacturas y agroindustria.
En contraste, el sureste del país presenta una menor integración en las cadenas productivas regionales, lo que representa uno de los principales retos para el futuro del tratado.
Para las autoridades económicas, el acuerdo deberá evolucionar para incorporar más regiones, adaptarse a los cambios tecnológicos y reforzar la competitividad de América del Norte frente a otras potencias económicas.
