Aceite de orégano: la apuesta de la BUAP para un maíz libre de toxinas

Aceite de orégano: la apuesta de la BUAP para un maíz libre de toxinas

Investigadores y estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) exploran el uso del aceite esencial de orégano como un antimicrobiano de origen natural y alta eficacia para inhibir el crecimiento del hongo Aspergillus flavus en granos de maíz.

El equipo es liderado por el doctor Raúl Ávila Sosa Sánchez (Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras), y el trabajo se desarrolla en el Laboratorio del Departamento de Bioquímica-Alimentos de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP. La investigación fue dada a conocer por la Dirección de Comunicación Institucional de la universidad este lunes 3 de noviembre de 2025.

Aspergillus flavus, el hongo que amenaza al maíz y la salud en México

La investigación de la Máxima Casa de Estudios en Puebla se centra en ofrecer una opción más sustentable y económicamente viable para la conservación de alimentos, buscando no competir con sustancias comerciales, sino proporcionar alternativas.

Este estudio es vital porque el maíz es el alimento principal de la dieta mexicana. Si su almacenamiento no ocurre en condiciones óptimas, la humedad puede provocar el desarrollo de hongos que producen toxinas. Estas toxinas, al ser consumidas, se acumulan en el organismo y pueden llegar a ocasionar cáncer. El Aspergillus flavus ha sido identificado como el hongo más dañino en la planta y semilla del maíz.

El orégano como alternativa natural a los conservadores sintéticos

El equipo eligió trabajar con el aceite esencial de orégano —una sustancia Generalmente Reconocida como Segura (GRAS)— debido a que ha demostrado su alta eficacia y concentración de componentes antimicrobianos contra el Aspergillus flavus.

Este proyecto surge como respuesta a los desafíos que presentan los conservadores sintéticos utilizados históricamente en los alimentos. El uso de estos productos ha generado dos inconvenientes principales: existen evidencias toxicológicas de posibles enfermedades a largo plazo y los microorganismos han desarrollado resistencia a dichos conservadores.

Ante este escenario, el doctor Ávila Sosa Sánchez señaló que las opciones incluyen desarrollar nuevas moléculas sintéticas o sintetizar moléculas naturales más eficaces. Los hongos, en particular, son considerados los más peligrosos por generar toxinas cancerígenas que afectan principalmente a granos como el maíz, el cacahuate y el trigo.

De la aspersión al vapor: científicos de Puebla buscan el método más eficaz

Actualmente, el grupo, que incluye a Andrea Montserrat García Barrales, estudiante de la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos, está en la fase de evaluación de diferentes estrategias para aplicar el aceite esencial al grano:

  • Aspersión: Disolviendo el aceite en un vehículo para aplicarlo directamente sobre el grano.
  • Fase de vapor: Colocando el aceite por separado, de manera que el olor que desprende sea el que elimine al hongo.
  • Microencapsulación.

El objetivo inmediato es determinar qué cantidad de aceite es efectiva y cuál de estas estrategias resulta ser la más viable para ser escalada y ofrecida a los productores.

El investigador de la BUAP ha trabajado con muchos extractos naturales y destaca que en el país existen alrededor de 650 especies endémicas con potencial antimicrobiano. A través de este tipo de proyectos, la BUAP contribuye a la solución de problemas en distintos ámbitos de la vida social y económica del país.

Este estudio es como cambiar un químico de limpieza industrial por vinagre y bicarbonato: se busca una solución igualmente efectiva contra los contaminantes (los hongos), pero con un origen natural (el orégano) que no deje residuos dañinos a largo plazo en el alimento principal de la mesa mexicana.

Valentina Rodríguez