Canadá rompe con la línea de Donald Trump y abre la puerta a autos eléctricos chinos
Canadá redefine su estrategia comercial global y reduce aranceles a autos eléctricos chinos
El gobierno de Canadá anunció un cambio significativo en su política comercial internacional al reducir los aranceles a los autos eléctricos provenientes de China, en una decisión que marca distancia con la estrategia impulsada por Estados Unidos durante la era de Donald Trump.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, informó que el país bajará el arancel del 100 por ciento al 6.1 por ciento para un cupo limitado de vehículos eléctricos chinos, como parte de un acuerdo bilateral con el gigante asiático que también contempla beneficios para el sector agrícola canadiense.
Reducción gradual de aranceles y límite a importaciones de vehículos eléctricos
Canadá permitirá inicialmente la entrada de hasta 49 mil autos eléctricos chinos bajo el esquema de nación más favorecida, con un arancel del 6.1 por ciento. Este cupo podría aumentar gradualmente hasta cerca de 70 mil unidades en un plazo de cinco años.
De acuerdo con Carney, este volumen representa alrededor del 3 por ciento de los 1.8 millones de vehículos vendidos anualmente en Canadá, lo que busca evitar un impacto negativo en los fabricantes y trabajadores del sector automotriz nacional.
China reduce aranceles a productos agrícolas canadienses
Como parte del acuerdo, China reducirá de manera significativa los aranceles a productos clave de Canadá, en particular a las semillas de canola, uno de los principales bienes de exportación del país norteamericano.
El arancel total sobre la canola canadiense pasará de 84 por ciento a aproximadamente 15 por ciento, lo que representa una reapertura relevante del mercado chino para los productores agrícolas.
Impacto del conflicto comercial previo en las exportaciones
Durante el mandato del exprimer ministro Justin Trudeau, Canadá impuso aranceles del 100 por ciento a los autos eléctricos chinos y del 25 por ciento al acero y aluminio, siguiendo la línea de Washington.
En respuesta, China aplicó aranceles del 100 por ciento al aceite y la harina de canola, del 75.8 por ciento a las semillas y del 25 por ciento a productos como carne de cerdo y mariscos, lo que prácticamente cerró su mercado a la canola canadiense.
Como resultado, las importaciones chinas desde Canadá cayeron 10.4 por ciento el año pasado, al ubicarse en 41 mil 700 millones de dólares, según datos oficiales.
Canadá busca diversificar su economía y reducir dependencia de Estados Unidos
Carney reconoció que no ha logrado acuerdos con el presidente estadounidense Donald Trump para reducir los aranceles que afectan a sectores clave de la economía canadiense. Además, recordó las declaraciones de Trump sobre convertir a Canadá en el estado número 51.
Ante este escenario, el primer ministro afirmó que su gobierno trabaja en una estrategia para construir una economía menos dependiente de Estados Unidos, en un contexto que describió como un momento de fuerte disrupción del comercio global.
Reencuentro diplomático entre Canadá y China tras años de tensión
Durante su visita oficial a Pekín, la primera de un primer ministro canadiense en ocho años, Carney sostuvo un encuentro con el presidente chino Xi Jinping, en el que ambos líderes se comprometieron a mejorar las relaciones bilaterales.
Xi aseguró que existe disposición para restablecer la cooperación y el diálogo, mientras que Carney destacó que una relación más estable entre ambos países puede contribuir a fortalecer un sistema de gobernanza global que enfrenta fuertes presiones.
Empresarios canadienses en China calificaron la visita como un cambio radical que devuelve el diálogo, el respeto y un marco de cooperación que había estado ausente durante años.
Inversión china y futuro de la industria automotriz canadiense
El gobierno canadiense anticipa que, a cambio de la apertura gradual a los autos eléctricos chinos, China comience a invertir en la industria automotriz de Canadá en los próximos tres años.
Carney subrayó que el objetivo es construir los autos del futuro en asociación, ofrecer vehículos más asequibles a los consumidores canadienses y garantizar una transición ordenada hacia una industria automotriz más sustentable.
