Claudia Sheinbaum confirma que México no fue invitado a la cumbre de seguridad convocada por Trump
Sheinbaum confirma que México no fue invitado a la Cumbre Escudo de las Américas convocada por Trump
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el país no fue invitado a la Cumbre Escudo de las Américas, un encuentro convocado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 7 de marzo para abordar temas de seguridad regional y combate al narcotráfico.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria aseguró que la exclusión de México del evento no afecta la relación bilateral con Estados Unidos, ya que ambas naciones mantienen mecanismos propios de colaboración en materia de seguridad.
“No, no fuimos invitados, pero no necesitábamos ser invitados, porque nosotros tenemos ya un acuerdo con Estados Unidos”, declaró la presidenta.
Gobierno de México asegura que ya existe cooperación directa en seguridad con Estados Unidos
Sheinbaum explicó que su administración mantiene un grupo de trabajo permanente con el gobierno estadounidense para abordar temas de seguridad, el cual fue establecido desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump.
Según detalló, el mecanismo de coordinación comenzó apenas dos semanas después de que el mandatario estadounidense asumiera nuevamente la presidencia.
La presidenta también recordó que Marco Rubio, titular del Departamento de Estado de Estados Unidos, visitó México para fortalecer el diálogo bilateral y definir estrategias conjuntas.
“Lo seguimos haciendo, cada mes hay una reunión de ese grupo de trabajo, de los equipos, para seguir avanzando en temas de seguridad”, señaló.
La mandataria subrayó que esta cooperación se lleva a cabo con respeto a la soberanía nacional y al territorio mexicano.
Países de América Latina alineados con Trump participaron en la cumbre regional
La Cumbre Escudo de las Américas reunió a 17 países del continente que acordaron formar una alianza regional para combatir a los cárteles del narcotráfico.
De acuerdo con el contexto del encuentro, la mayoría de las naciones participantes tienen gobiernos de tendencia conservadora o cercanos a la postura política de Trump.
Además de México, otros países importantes de la región como Colombia y Brasil tampoco fueron invitados a participar en la reunión.
Durante su discurso en la cumbre, Trump reconoció que la presidenta mexicana ha rechazado una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para combatir al crimen organizado.
Sin embargo, el mandatario estadounidense también criticó a México al señalar que el país es el epicentro de la violencia generada por los cárteles en América Latina.
Gobierno mexicano asegura avances contra el narcotráfico y el tráfico de fentanilo
Frente a estas declaraciones, Sheinbaum afirmó que la cooperación bilateral ha generado resultados positivos, particularmente en la reducción del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
Asimismo, destacó acciones recientes del gobierno mexicano contra líderes del crimen organizado, entre ellas la operación en la que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, considerado durante años uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos.
La presidenta indicó que más allá de las declaraciones públicas, la relación con autoridades estadounidenses se mantiene activa.
“Más allá de los asuntos de declaraciones, lo que nosotros vemos es la relación permanente que tenemos con el Departamento de Estado, con el Comando Norte y con las distintas instituciones de seguridad de Estados Unidos”, señaló.
México se prepara para la revisión del T-MEC y busca eliminar aranceles
En otro tema, la presidenta informó que México se prepara para la primera reunión formal rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la cual está programada para el próximo 16 de marzo.
El gobierno mexicano buscará negociar la eliminación de aranceles al acero y al aluminio, así como reducir los impuestos aplicados a los vehículos fabricados en México.
Sheinbaum explicó que uno de los objetivos es evitar que los automóviles producidos en el país enfrenten condiciones más desfavorables que los fabricados en otras regiones.
“O, por lo menos, que no haya mayor cuota a los vehículos de México, los que no están en el tratado, que los que se hacen en Europa o Corea”, concluyó.
