Donald Trump fue trasladado en secreto a otro avión ante una supuesta amenaza iraní
Donald Trump dejó Turquía rumbo al Reino Unido a bordo de un Boeing C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense, después de haber subido inicialmente al avión que había sido presentado públicamente como el Air Force One para su regreso. El cambio se realizó de manera discreta ante una supuesta amenaza procedente de Irán, de acuerdo con reportes de The Washington Post y The New York Times.
El movimiento convirtió al avión presidencial de mayor tamaño en un posible señuelo. Trump fue trasladado al C-32A dentro de un camión de catering del aeropuerto, utilizado habitualmente para mover alimentos y suministros, mientras parte de su personal y los periodistas que viajaban en el avión más grande desconocían que el mandatario ya no se encontraba a bordo.
Trump salió de Turquía en un avión distinto al que esperaba la prensa
La maniobra ocurrió durante el trayecto de regreso de la cumbre de la OTAN. El Boeing C-32A empleado para transportar a Trump pertenece a una flota que suele utilizarse para los desplazamientos del vicepresidente y de otros funcionarios de alto rango del gobierno estadounidense.
Según el reporte del Washington Post, el avión que la Casa Blanca había identificado para la salida presidencial permaneció como una especie de señuelo. El New York Times corroboró posteriormente el intercambio y añadió que algunos integrantes del equipo de la Casa Blanca tampoco conocían el cambio.
La situación quedó en evidencia hasta después del aterrizaje en el Reino Unido. Una vez que los aviones llegaron a la base RAF Mildenhall, Trump volvió al antiguo Air Force One y descendió de la aeronave frente a los periodistas. Más tarde abordó nuevamente el avión que había sido entregado por Qatar para continuar su viaje hacia Estados Unidos.
La seguridad del nuevo avión presidencial ya había generado dudas
El episodio se suma a las interrogantes que rodearon el avión regalado por Qatar desde su primera utilización internacional. Trump viajó en esa aeronave hacia la cumbre de la OTAN celebrada en Turquía, pero para la primera parte del regreso la Casa Blanca anunció que utilizaría el antiguo Air Force One.
La explicación pública entonces fue que el cambio permitiría a militares estadounidenses destinados en RAF Mildenhall conocer la aeronave. Sin embargo, reportes periodísticos atribuyeron la decisión a preocupaciones del Servicio Secreto relacionadas con el conflicto renovado entre Estados Unidos e Irán.
Durante el viaje posterior desde RAF Mildenhall hacia la Base Conjunta Andrews, Trump fue cuestionado sobre la posibilidad de que existiera una amenaza iraní contra el avión presidencial. El mandatario respondió que enfrenta amenazas de manera constante y añadió:
“Bueno, tengo una amenaza todo el tiempo. Soy el número uno en su lista, antes que tú. Pero si yo voy, tú te vas… Quizá algún día quieras cambiar de profesión.”
La respuesta adquirió una relevancia particular después de conocerse que varios reporteros habían permanecido en el avión de mayor tamaño mientras Trump era trasladado a otra aeronave.
David Axelrod cuestiona que los periodistas fueran utilizados como señuelo
David Axelrod, consultor del Partido Demócrata y antiguo asesor de campaña de Barack Obama, cuestionó públicamente la decisión. En declaraciones a CNN, consideró que la prensa podía entender que ciertos detalles de seguridad debían mantenerse reservados mientras Trump estuviera en tránsito, pero planteó que la población debía conocer la magnitud de la amenaza que habría motivado la operación.
Axelrod también cuestionó que el avión utilizado como señuelo llevara periodistas a bordo. Su argumento fue que, si la aeronave no era considerada suficientemente segura para el presidente, también debía existir una explicación sobre el riesgo al que estaban expuestas las demás personas que permanecieron en ella.
El avión de Qatar será sometido a nuevas mejoras de seguridad
Las dudas sobre las capacidades defensivas del nuevo avión presidencial continuaron después del viaje. Entre los cuestionamientos aparecieron reportes sobre la ausencia de determinadas características de protección, incluidos sistemas de defensa contra misiles.
Trump respondió posteriormente que la aeronave recibiría nuevas modificaciones destinadas a elevar al máximo sus capacidades de seguridad. Calculó que los trabajos tomarían alrededor de un mes, aunque no detalló cuáles serían las mejoras ni quedó establecido si ese periodo sería suficiente para equiparar sus condiciones de protección con las de los antiguos aviones presidenciales.
Hasta ahora, Trump no ha hecho comentarios públicos específicos sobre el intercambio secreto de aeronaves durante su salida de Turquía.
