México incrementa 42% sus importaciones desde Asia mientras busca fortalecer el T-MEC
México enfrenta el reto de reducir su dependencia de Asia en plena revisión del T-MEC
México llega a la revisión del T-MEC con el objetivo de fortalecer la integración económica de Norteamérica y disminuir la dependencia de proveedores asiáticos. Sin embargo, las cifras más recientes de comercio exterior muestran que la realidad de las cadenas de suministro sigue siendo más compleja, ya que las importaciones provenientes de Asia registran un crecimiento muy superior al de las compras realizadas a Estados Unidos y Canadá.
Entre enero y abril de 2026, las importaciones mexicanas desde Asia alcanzaron los 121 mil 54 millones de dólares, lo que representó un incremento de 42% respecto al mismo periodo anterior. En contraste, las importaciones procedentes de los socios del T-MEC aumentaron apenas 2.1%.
Este comportamiento evidencia que buena parte de la industria manufacturera nacional continúa dependiendo de insumos, componentes electrónicos, maquinaria especializada y tecnología provenientes de economías asiáticas para sostener su actividad productiva y exportadora.
China mantiene el liderazgo, pero Taiwán gana terreno como proveedor estratégico
Aunque China continúa siendo el principal proveedor asiático de México, con importaciones por 42 mil 851 millones de dólares durante el primer cuatrimestre del año, el crecimiento más acelerado se observa en otras economías de la región.
Las compras mexicanas procedentes de Taiwán aumentaron 289%, mientras que las importaciones desde Singapur crecieron 70.4% y las provenientes de Hong Kong avanzaron 49%.
Esta tendencia refleja una transformación en las cadenas globales de suministro, donde parte de la producción y fabricación tecnológica está migrando hacia otros países asiáticos sin que necesariamente disminuya la dependencia regional de México respecto a ese continente.
La estrategia de relocalización abre oportunidades para la manufactura mexicana
El Gobierno de México ha impulsado una estrategia enfocada en la regionalización de las cadenas de suministro y en el aprovechamiento del fenómeno de nearshoring. La administración federal considera que la reorganización industrial promovida por Estados Unidos representa una oportunidad para atraer inversiones y ampliar la capacidad manufacturera nacional.
De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sectores como los semiconductores, la industria farmacéutica, la electrónica, los dispositivos médicos y la robótica atraviesan un proceso de relocalización hacia Norteamérica impulsado por razones de seguridad económica y resiliencia productiva.
El funcionario ha señalado que tanto México como Estados Unidos mantienen niveles de dependencia de entre 70% y 90% respecto a Asia en diversos insumos estratégicos, por lo que parte de la producción actualmente instalada en ese continente podría trasladarse a la región norteamericana durante los próximos años.
Algunas industrias mexicanas ya muestran una integración sólida con Norteamérica
Un análisis elaborado por el Observatorio Legislativo de Asuntos Globales de la Cámara de Diputados concluye que la dependencia asiática no afecta de la misma manera a todos los sectores productivos.
La industria automotriz es uno de los ejemplos más destacados de integración regional. El estudio identifica una baja dependencia de importaciones asiáticas en comparación con el volumen de exportaciones dirigidas al mercado estadounidense, resultado de décadas de consolidación de cadenas productivas regionales.
Situaciones similares se observan en la fabricación de dispositivos médicos y en la industria de equipo de cómputo, sectores que han fortalecido progresivamente su contenido regional.
El sector de computadoras fortalece sus capacidades productivas regionales
Las exportaciones mexicanas de computadoras y laptops pasaron de 18 mil millones de dólares en 2016 a 78 mil millones de dólares en 2025. Paralelamente, el sector ha reducido gradualmente su dependencia relativa de insumos asiáticos, una señal de que existe una mayor capacidad de producción y generación de valor agregado dentro de México y Norteamérica.
Para los especialistas, estos resultados demuestran que el país no opera únicamente como una plataforma de ensamblaje, sino que participa cada vez más en procesos productivos con mayor integración regional.
Los teléfonos inteligentes continúan mostrando una alta dependencia de Asia
La situación es distinta en algunos segmentos tecnológicos. El estudio identifica a la industria de los teléfonos inteligentes como uno de los sectores con mayor dependencia de componentes asiáticos.
Según el análisis, por cada dólar exportado por México hacia Estados Unidos en este segmento, se importan desde Asia hasta 88 centavos en productos relacionados. Este comportamiento es consistente con modelos productivos basados principalmente en el ensamblaje y con un contenido nacional todavía limitado.
Los resultados sugieren que, aunque existen sectores altamente integrados con Norteamérica, otros continúan dependiendo de manera significativa de componentes extranjeros para mantener su competitividad internacional.
La dependencia asiática cambia de origen ante las tensiones comerciales globales
La evolución reciente del comercio internacional muestra que la reducción de la dependencia respecto a China no necesariamente implica una menor dependencia de Asia.
Durante 2025, las importaciones mexicanas procedentes de China crecieron 2.96%, mientras que las provenientes de Taiwán aumentaron 163%, una tendencia que continuó durante el primer cuatrimestre de 2026.
El fenómeno responde a una reconfiguración de las cadenas de suministro globales, impulsada por factores geopolíticos y por la búsqueda de proveedores alternativos para industrias consideradas estratégicas.
La manufactura mexicana continúa requiriendo componentes electrónicos avanzados, maquinaria especializada y semiconductores que aún no se producen a gran escala en el país, lo que mantiene una importante relación comercial con economías asiáticas.
Estados Unidos también acelera la diversificación de proveedores tecnológicos
La tendencia observada en México coincide con los cambios registrados en Estados Unidos. Mientras las importaciones estadounidenses provenientes de China disminuyeron 29.7% durante 2025, las compras a Taiwán crecieron 73.3%.
Este comportamiento refleja los esfuerzos de Washington por diversificar sus cadenas de suministro estratégicas en medio de las tensiones comerciales y tecnológicas con Beijing.
En consecuencia, la estrategia de Norteamérica para reducir la dependencia china no está eliminando completamente la dependencia asiática, sino que en muchos casos la está trasladando hacia otros países del continente asiático.
Nearshoring y T-MEC impulsan a México, pero persisten desafíos estructurales
La calificadora Moody’s Ratings considera que México mantiene uno de los niveles de vulnerabilidad manufacturera más bajos de América Latina gracias a su estrecha integración con Estados Unidos y al crecimiento del nearshoring.
No obstante, la agencia también advierte que diversas industrias estratégicas presentan una exposición creciente a componentes y bienes intermedios provenientes de China y otras economías asiáticas.
Mientras México busca consolidarse como el principal socio industrial de Estados Unidos durante la revisión del T-MEC, las cifras comerciales muestran que gran parte de la maquinaria, los componentes electrónicos y la tecnología que respaldan el éxito exportador del país siguen llegando desde Asia, evidenciando que la integración regional y la dependencia asiática continúan coexistiendo dentro del modelo manufacturero mexicano.
