Mauricio Fernández: adiós al polémico y cuatro veces alcalde de San Pedro
Mauricio Fernández Garza, el influyente político, empresario y figura pública del Partido Acción Nacional (PAN), falleció la noche del lunes en su casa, a los 75 años de edad, en San Pedro Garza García, Nuevo León. Su deceso se produjo tras una lucha contra el cáncer. Fernández Garza fue conocido por su estilo extravagante y por haber ejercido el cargo de alcalde del municipio más rico de Latinoamérica en cuatro ocasiones. El fallecimiento ocurre apenas días después de que el político anunciara que había solicitado una licencia temporal para separarse del cargo de alcalde y, de manera crucial, que había detenido su tratamiento médico.
Una batalla contra el cáncer y la decisión de detener su tratamiento
Fernández Garza había estado lidiando con el mesotelioma pleural, un tipo de cáncer muy agresivo que afecta la membrana que recubre los pulmones. Su diagnóstico se había revelado públicamente en 2021. La decisión de suspender los tratamientos fue comunicada por él mismo el 15 de septiembre en una conferencia de prensa, donde apareció en silla de ruedas y con una máscara de oxígeno. En ese momento, declaró que los tratamientos, tanto la quimioterapia como la inmunoterapia, habían sido “pesadísimos” y que había tomado la decisión de “dejarme a la buena de dios” y ya no seguir tratándose.
Tras la noticia, figuras políticas y la comunidad manifestaron sus condolencias. El gobernador de Nuevo León, Samuel García, lamentó su muerte, reconociendo su trabajo en beneficio del estado y asegurando que se preparaba un homenaje junto con la familia. García describió a Fernández como “un grande de Nuevo León” y destacó sus esfuerzos para hacer de San Pedro un lugar seguro y un ejemplo de urbanidad y epicentro cultural. El Gobernador adelantó que se propondrá declarar La Milarca, el museo y réplica de la casa del exalcalde, como patrimonio cultural de Nuevo León. Tras su salida definitiva del Gobierno local, Mauricio Farah Giacoman, secretario del Ayuntamiento, asumió las riendas como encargado del despacho.
El legado de un político audaz: entre el “Grupo Rudo”, la seguridad y la controversia
La extensa carrera política de Mauricio Fernández Garza, siempre bajo las siglas del PAN, se desarrolló en San Pedro Garza García, el municipio con el PIB per cápita más alto de Latinoamérica. Sus periodos como alcalde fueron de 1989 a 1991, 2009 a 2012, 2015 a 2018 y el actual (que comenzó en 2024 y terminaría en 2027). Perteneciente a familias influyentes —su padre, Alberto Mario Fernández Ruiloba, fue empresario y fundador del PAN, y su madre fue la empresaria Margarita Garza Sada—, Fernández creció en un entorno acaudalado lleno de privilegios.
Su estilo fue polémico, audaz y sin filtros. Era conocido por su “cruda sinceridad” y una confrontación desinhibida. En su segundo mandato, en 2009, anunció que usaría métodos propios para mantener la seguridad, declarando:
“Yo simplemente les anuncio que me voy a tomar atribuciones que no tengo porque vamos a agarrar el toro por los cuernos”.
Entre sus acciones más controvertidas se encuentran:
- La creación y posterior disolución del Grupo Rudo, un grupo de guardias y policías del municipio destinado a combatir el crimen organizado.
- El anuncio en 2011 de una base de datos para registrar a todos los empleados domésticos del municipio, bajo la perspectiva de que estos ayudaban a los delincuentes en secuestros y robos.
Más allá de la alcaldía: La Milarca, el arte y un dinosaurio en su honor
Más allá de la política, Fernández Garza heredó dotes empresariales e inclinaciones artísticas. Acumuló miles de piezas de arte que conforman el acervo de su museo, La Milarca, el cual alberga unas 3,500 piezas. Además, su afición a la paleontología lo llevó a invertir en actividades relacionadas, resultando en que un fósil de un nuevo género y especie de plesiosaurio en el norte de México fuera nombrado Mauriciosaurus en su honor.
A pesar de su larga batalla contra el cáncer, el exalcalde declaró en una entrevista, poco antes de su fallecimiento, que la muerte era algo que tenía “muy superada desde hace más de 50 años” y que era algo “muy natural” para él.
