Criptomonedas impulsan acciones tras avance de la Ley CLARITY en el Senado
Acciones de criptomonedas suben tras avance de la Ley CLARITY en el Senado de Estados Unidos
Las acciones de empresas vinculadas con las criptomonedas registraron fuertes ganancias luego de que el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos aprobara la llamada Ley CLARITY, una de las iniciativas regulatorias más importantes para la industria cripto en los últimos años.
La aprobación del proyecto impulsó el valor de compañías como Coinbase, cuyas acciones avanzaron cerca de 9%, mientras que Strategy subió alrededor de 8%. Por su parte, Robinhood y Galaxy Digital registraron incrementos aproximados de 6%.
La Ley CLARITY busca definir quién regula las criptomonedas en Estados Unidos
El objetivo principal de la legislación es resolver una disputa histórica entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), dos organismos que durante años han mantenido diferencias sobre quién debe supervisar el mercado de activos digitales.
La propuesta establece que la mayoría de los tokens de criptomonedas serán considerados materias primas digitales, por lo que quedarían bajo la supervisión de la CFTC. Sin embargo, algunos activos clasificados como valores seguirán regulados por la SEC.
Además, la iniciativa contempla que las plataformas de intercambio de criptomonedas cumplan con normas contra el lavado de dinero similares a las que actualmente aplican los bancos tradicionales.
El Senado aprobó el proyecto con respaldo mayoritario republicano
La votación avanzó principalmente bajo líneas partidistas. El senador demócrata por Arizona, Rubén Gallego, fue el único integrante de su bancada que votó junto con los republicanos para respaldar el proyecto.
A pesar del avance, la iniciativa todavía enfrenta desafíos importantes antes de convertirse en ley federal, ya que necesitará al menos 60 votos en el pleno del Senado.
Las stablecoins fueron el punto más polémico de la negociación
Uno de los principales obstáculos para destrabar la legislación fue el debate sobre las stablecoins, criptomonedas vinculadas al dólar estadounidense.
El texto original del proyecto limitaba los incentivos y recompensas que empresas como Coinbase ofrecen a usuarios que mantienen stablecoins dentro de sus plataformas. Esta medida generó inconformidad dentro del sector cripto y provocó que el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, retirara inicialmente su apoyo.
La versión aprobada finalmente permite otorgar recompensas relacionadas con actividades específicas, como realizar pagos o utilizar servicios de la plataforma, aunque restringe el pago de intereses únicamente por conservar stablecoins.
De acuerdo con analistas del sector, este ajuste fue clave para destrabar las negociaciones y permitir el avance legislativo.
La industria cripto considera la legislación como una victoria histórica
Brian Armstrong calificó recientemente el proyecto como un texto “sólido” y aseguró que podría ayudar a modernizar el sistema financiero estadounidense, haciéndolo más rápido, económico y accesible.
La industria estima que alrededor de 50 millones de estadounidenses poseen criptomonedas y podrían beneficiarse de reglas regulatorias más claras si la Ley CLARITY se convierte oficialmente en ley.
El principal reto será conseguir apoyo demócrata en el pleno del Senado
Aunque el proyecto avanzó en comité, todavía existen diferencias políticas importantes. Legisladores demócratas, entre ellos la senadora Kirsten Gillibrand, han señalado que no respaldarán la propuesta final sin incluir disposiciones sobre conflictos de interés.
Estas medidas buscarían limitar que funcionarios públicos o sus familiares puedan beneficiarse económicamente de negocios relacionados con criptomonedas.
Sin embargo, funcionarios de la Casa Blanca han manifestado reservas sobre cualquier disposición que pudiera afectar directamente al presidente de Estados Unidos, lo que podría convertirse en el principal punto de conflicto antes de la votación definitiva.
Los promotores de la industria esperan que el Senado vote la iniciativa antes del receso legislativo de verano previsto para agosto.

