Evacúan a cientos en Guatemala por erupción del Volcán de Fuego
Las autoridades guatemaltecas mantienen alerta máxima este martes 4 de agosto por una fuerte erupción del Volcán de Fuego que obliga a la evacuación de 659 personas de ocho comunidades asentadas en las faldas del coloso. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) ordena el traslado preventivo de los pobladores hacia ocho albergues distribuidos en los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango ante el aumento crítico de la actividad volcánica.
Medidas de emergencia y cierre de vías por actividad volcánica
El incremento de la actividad comenzó desde la víspera y cobró intensidad en la madrugada de este martes. Claudinne Ogaldes, secretaria ejecutiva de la CONRED, informó que el volcán muestra una fuerza considerable, expulsa fuentes de lava de hasta 300 metros sobre el cráter y crea columnas de ceniza que superan los 7,000 metros de altura. Asimismo, se observan flujos piroclásticos que descienden a gran velocidad por las laderas del volcán.
Como parte del protocolo de emergencia, las autoridades implementan las siguientes medidas:
- Cierre de vías: La Ruta Nacional 14, que circula en las cercanías del macizo, permanece cerrada al tránsito.
- Suspensión de clases: El Ministerio de Educación suspende las actividades escolares en los municipios de San Juan Alotenango, Escuintla y Yepocapa.
- Alerta aérea: Las autoridades recomiendan tomar precauciones con el tráfico aéreo, aunque el aeropuerto internacional en Ciudad de Guatemala opera con normalidad.
El impacto ambiental y alcance de las cenizas en la región
Se prevé que la ceniza se desplace hasta 130 km hacia el oeste, con riesgo de afectar plantaciones y personas en las zonas de la costa del Pacífico. Ogaldes insta a la población a acatar las órdenes de evacuación y señala que, además de los albergues con suministros, la CONRED coordina la atención de los animales en las zonas de riesgo.
El historial eruptivo y peligro latente del Volcán de Fuego
El Volcán de Fuego es un estratovolcán de 3,763 metros de altura, reconocido como uno de los más activos de Centroamérica. Se ubica entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, y forma parte de los tres volcanes activos del país junto al Pacaya y el Santiaguito.
La peligrosidad de este coloso destaca por su historia reciente. El 3 de junio de 2018, una violenta erupción causó la muerte de cientos de personas, provocó la desaparición de una comunidad entera y afectó a un total de 1.7 millones de ciudadanos. Más recientemente, el volcán registró fases eruptivas en febrero y junio del año pasado, situación que refuerza la vigilancia constante de las autoridades sobre este macizo.
