Centros de datos para IA elevan la demanda de fibra óptica y personal especializado
El crecimiento acelerado de la infraestructura para inteligencia artificial comienza a trasladar la presión de la cadena de suministro más allá de los chips y la memoria de alto ancho de banda. La conectividad mediante fibra óptica emerge como uno de los recursos que podrían convertirse en un factor crítico para la expansión de los centros de datos dedicados a esta tecnología.
Aunque actualmente no existe una escasez de fibra óptica, la industria ya enfrenta mayores tiempos de entrega en algunos proyectos y una demanda creciente impulsada por empresas que desarrollan infraestructura para inteligencia artificial. A ello se suma la necesidad de personal especializado para instalar redes de nueva generación, un perfil que hoy resulta limitado.
La conectividad gana protagonismo en la expansión de la inteligencia artificial
Mientras fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron han orientado parte de su producción hacia memorias de alto ancho de banda para abastecer a los centros de datos de inteligencia artificial, otro componente comienza a cobrar relevancia: la fibra óptica que permite el intercambio de información entre miles de procesadores gráficos durante el entrenamiento de modelos.
Carlos Zúñiga, gerente de ventas para el Cono Sur de Corning Optical Communications, explicó que el crecimiento de los sistemas de IA exige redes capaces de transportar datos a velocidades de cientos de gigabits por segundo entre servidores y centros de datos.
“Detrás de cada modelo de inteligencia artificial y cada decisión automatizada hay una infraestructura invisible que lo hace posible, que es la fibra óptica; sin esa base no hay una verdadera transformación digital”.
El directivo explicó que, sin esa capacidad de comunicación, las GPU pasarían parte de su tiempo esperando información en lugar de procesarla, lo que reduciría la eficiencia de los sistemas e incrementaría sus costos de operación.
La inversión en centros de datos impulsa la demanda de infraestructura
Las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (IEA) reflejan el ritmo de crecimiento del sector. Durante 2025, el consumo eléctrico de los centros de datos aumentó 17%, mientras que la demanda de las instalaciones dedicadas específicamente a inteligencia artificial avanzó 50%.
El organismo prevé que hacia 2030 el consumo energético del conjunto de centros de datos se duplicará y que el correspondiente a infraestructura enfocada en inteligencia artificial se triplicará. En paralelo, el gasto de capital de cinco de las principales empresas tecnológicas superó los 400 mil millones de dólares en 2025 y se espera un incremento adicional de 75% durante 2026, recursos destinados a asegurar componentes como energía, chips, fibra óptica y personal especializado.
Corning observa un cambio en el mercado de fibra óptica
De acuerdo con Zúñiga, fabricantes de GPU como Nvidia y grandes operadores de centros de datos comenzaron a cerrar contratos de suministro de largo plazo para garantizar disponibilidad de fibra óptica, una estrategia similar a la utilizada previamente con la memoria para servidores.
El representante de Corning Optical Communications atribuyó a ese entorno el crecimiento de la división de comunicaciones ópticas de la empresa, que actualmente concentra la mayor parte de los ingresos del grupo.
También anticipó que la siguiente etapa tecnológica consistirá en llevar la conectividad óptica hasta el propio chip mediante soluciones fotónicas, una evolución que busca acelerar la transmisión de datos, disminuir el consumo de energía y reducir los cuellos de botella dentro de los sistemas de inteligencia artificial.
Aun con ese escenario, aclaró que el mercado todavía no enfrenta una falta generalizada de fibra óptica.
“No hay una crisis de escasez de fibra como tal”, aunque sí existe “estrés, desafío hacia futuro”.
México, Brasil y Chile concentran los principales polos regionales
En América Latina, México, Brasil y Chile reúnen la mayor parte de la infraestructura regional de centros de datos. Entre México y Brasil concentran alrededor del 60% de la capacidad instalada, aunque el desarrollo de nuevas instalaciones no siempre va acompañado por redes de fibra óptica suficientes en las zonas donde se construyen.
Zúñiga explicó que muchos operadores internacionales instalan centros de datos en áreas periféricas por la disponibilidad de terreno, pero en esos lugares la infraestructura de conectividad puede resultar insuficiente para soportar las necesidades de procesamiento que demanda la inteligencia artificial.
La falta de técnicos especializados aparece como un nuevo reto
Además de la infraestructura física, la industria enfrenta una limitación relacionada con el capital humano. Según el especialista, la escasez de técnicos capaces de realizar fusiones en cables de nueva generación comienza a convertirse en otro obstáculo para el despliegue de redes.
Los nuevos centros de datos migran de cables con cientos de fibras hacia configuraciones que integran miles de hilos ópticos, lo que incrementa la complejidad de las instalaciones y requiere personal con conocimientos especializados que dejaron de formarse cuando esta tecnología pasó a considerarse un producto común.
El impacto de esa falta de especialistas también puede reflejarse en la latencia de las redes. Como ejemplo, Zúñiga mencionó que aplicaciones como una cirugía asistida por robots entre distintos países ya son técnicamente posibles, pero aún dependen de una infraestructura de conectividad capaz de ofrecer tiempos de respuesta suficientemente bajos.
Desde esa perspectiva, la disponibilidad de redes ópticas de última generación podría convertirse en uno de los criterios para definir la ubicación de futuros proyectos de centros de datos para inteligencia artificial, especialmente en América Latina, donde el desarrollo de infraestructura digital históricamente ha seguido el crecimiento de la demanda y no una planeación de largo plazo.
