Fifa va por las marcas México 70 y México 86: la batalla legal ante el IMPI por la nostalgia mundialista
La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) ha iniciado un procedimiento legal ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para obtener el registro exclusivo de las marcas México 70 y México 86, incluyendo sus logotipos, tipografías y las icónicas mascotas “Juanito” y “Pique”. Estas solicitudes, presentadas desde agosto de 2025 y reportadas este 10 de junio de 2026 en la Ciudad de México, forman parte de un blindaje comercial previo al Mundial 2026. Sin embargo, la medida ha desatado una fuerte controversia por la posible apropiación de símbolos que forman parte de la memoria colectiva y el patrimonio cultural de México.
El blindaje comercial de la FIFA y los derechos de transmisión del Mundial 2026
A través de su apoderada legal, Georgina Esteva Wurts, la FIFA argumenta que busca evitar el ambush marketing o mercadotecnia de emboscada, una práctica donde marcas no oficiales intentan vincularse al evento sin autorización. El organismo sostiene que los derechos de estos torneos históricos le pertenecen por cesión contractual, citando convenios con diseñadores como Rolf Deyhle, quien manejó los derechos comerciales de la institución hasta 1994.
No obstante, las solicitudes han sido impugnadas y el IMPI analiza actualmente los argumentos de ambas partes. Entre los puntos de mayor fricción y disputa legal destacan:
- México 70: los derechos del logotipo pertenecen al arquitecto Eduardo Terrazas de la Peña desde 2012; su hijo afirma que nunca se autorizó a la FIFA para solicitar dicho registro.
- Juanito y Pique: estas mascotas, creadas por los mexicanos Juan González Martínez y Raúl Martínez respectivamente, son consideradas hitos del diseño deportivo, siendo Juanito la primera mascota humanizada en la historia de los mundiales.
- México 86: existe un registro previo de esta marca asociado a bebidas alcohólicas a nombre de la empresa World Products Express, lo que complica el escenario legal para la federación internacional.
El marketing deportivo y el valor de la propiedad intelectual en el futbol
Esta disputa ocurre en un ecosistema donde el marketing deportivo ha encontrado en la nostalgia uno de sus recursos más rentables. Con la Copa del Mundo de 2026 proyectando ingresos superiores a los 7 mil millones de dólares, los activos visuales históricos se vuelven propiedades altamente monetizables.
Para los especialistas, el caso de la propiedad intelectual de estos torneos trasciende lo jurídico para convertirse en un debate ético: mientras el organismo rector del balompié busca proteger activos comerciales contra la piratería, diversos sectores denuncian un intento de privatizar el patrimonio cultural y el futbol mexicano que ha definido a generaciones enteras de aficionados. La resolución final del IMPI sentará un precedente histórico sobre quién tiene el derecho de administrar y explotar los capítulos más simbólicos de nuestra cultura deportiva.

