Claudia Sheinbaum asegura que las presiones de Estados Unidos por narcotráfico existen desde el gobierno de De la Madrid
Sheinbaum recuerda acusaciones de EE.UU. desde el sexenio de De la Madrid y rechaza que Trump encabece ofensiva contra México
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las presiones de Estados Unidos hacia México por temas relacionados con el narcotráfico no son nuevas y han estado presentes durante décadas. Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria retomó fragmentos de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid para ejemplificar cómo autoridades estadounidenses realizaron señalamientos contra funcionarios mexicanos sin presentar pruebas concluyentes.
De acuerdo con la presidenta, la historia demuestra que las acusaciones vinculadas con el narcotráfico han sido utilizadas de manera recurrente como una herramienta de presión política sobre México. Por ello, consideró importante recordar antecedentes que, a su juicio, ayudan a entender el contexto actual de la relación bilateral.
La mandataria sostuvo que las tensiones recientes deben analizarse a la luz de episodios similares registrados en décadas anteriores, cuando gobiernos mexicanos también enfrentaron acusaciones provenientes de agencias, funcionarios y representantes estadounidenses.
Sheinbaum retoma las memorias de Miguel de la Madrid para contextualizar la relación bilateral
Durante la conferencia, Sheinbaum leyó diversos fragmentos de las memorias de Miguel de la Madrid, presidente de México entre 1982 y 1988. En dichos textos, el exmandatario relata encuentros sostenidos con el entonces embajador de Estados Unidos en México, John Gavin, quien le comunicaba sospechas sobre presuntos vínculos de gobernadores y funcionarios mexicanos con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Según el relato citado por la presidenta, uno de los nombres mencionados por el diplomático estadounidense fue el del entonces gobernador de Jalisco, Enrique Álvarez del Castillo. De la Madrid aseguró en sus memorias que las acusaciones le parecían exageradas y difíciles de creer, por lo que solicitó pruebas que respaldaran los señalamientos.
La respuesta del embajador fue la frase “donde hay humo, hay fuego”, una expresión que el expresidente consideró insuficiente para justificar cualquier acción legal. De acuerdo con el testimonio retomado por Sheinbaum, De la Madrid respondió que las leyes mexicanas exigían evidencias antes de proceder contra cualquier persona.
La presidenta destacó este pasaje para sostener que los señalamientos sin pruebas han formado parte de la dinámica histórica entre ambos países y que la utilización del tema del narcotráfico como instrumento de presión no es un fenómeno exclusivo del presente.
Las filtraciones y rumores también alcanzaron a familiares del expresidente
Otro de los episodios mencionados en las memorias fue la difusión de rumores sobre un supuesto vínculo entre un familiar de Miguel de la Madrid y actividades relacionadas con el narcotráfico. El exmandatario relató que se trataba de su primo Edmundo de la Madrid, cuyo nombre comenzó a aparecer en diversas versiones difundidas en medios y círculos políticos.
Según explicó, las autoridades mexicanas realizaron investigaciones durante varios meses para verificar las acusaciones. Sin embargo, posteriormente se concluyó que no existían indicios que acreditaran una relación con actividades ilícitas.
De la Madrid también señaló que las versiones difundidas por funcionarios estadounidenses no se limitaban a reuniones privadas, sino que frecuentemente terminaban llegando a la prensa, generando un impacto político y mediático adicional.
Para Sheinbaum, estos antecedentes muestran cómo determinadas narrativas relacionadas con el narcotráfico han sido utilizadas históricamente para ejercer presión sobre gobiernos mexicanos.
La presidenta descarta que Donald Trump dirija una ofensiva contra México
Al referirse a la situación actual, Claudia Sheinbaum aseguró que no considera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sea quien encabece una campaña política o mediática contra México.
La mandataria explicó que, desde su perspectiva, existen diversos grupos políticos y sectores ideológicos que impulsan discursos críticos hacia su administración y hacia la relación bilateral entre ambos países.
“No creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas”, señaló durante la conferencia.
La declaración se produjo después de que la presidenta retomara el tema del intervencionismo extranjero y reiterara que México defenderá su soberanía frente a cualquier intento de influencia externa en asuntos internos.
Sheinbaum apunta a sectores de ultraderecha en Estados Unidos y México
La presidenta argumentó que algunos de los cuestionamientos y narrativas recientes provienen de grupos conservadores y de ultraderecha que operan tanto en Estados Unidos como en México.
Según explicó, estos sectores mantienen coincidencias ideológicas y buscan afectar la relación entre ambos gobiernos debido a diferencias políticas con la administración mexicana.
Sheinbaum sostuvo que dichos grupos intentan posicionar temas relacionados con la seguridad pública, el narcotráfico y la gobernabilidad para generar una percepción negativa sobre México y sobre las políticas impulsadas por su gobierno.
Asimismo, consideró que algunos actores políticos internacionales buscan aprovechar estos asuntos para influir en la opinión pública y en el debate político de ambos países.
El Gobierno de México asegura que mantiene comunicación permanente con Washington
A pesar de las diferencias existentes en diversos temas de la agenda bilateral, la presidenta destacó que actualmente existe comunicación constante entre funcionarios mexicanos y estadounidenses.
Sheinbaum afirmó que continúan desarrollándose reuniones de trabajo relacionadas con seguridad, cooperación y coordinación institucional, además de intercambios permanentes entre dependencias de ambos gobiernos.
La mandataria enfatizó que la relación diplomática con Estados Unidos permanece abierta y que existe disposición para dialogar sobre los temas de interés común.
“Hay mucha comunicación”, afirmó al referirse a los contactos permanentes entre autoridades de ambos países.
No obstante, reiteró que cualquier mecanismo de cooperación debe realizarse con pleno respeto a la soberanía nacional y a las facultades que corresponden al Estado mexicano.
Relaciona recientes señalamientos con intereses políticos y electorales
Durante su intervención, la presidenta también sugirió que algunas acusaciones difundidas recientemente podrían estar vinculadas con intereses políticos en Estados Unidos y con intentos de influir en el escenario político mexicano rumbo a futuros procesos electorales.
En ese contexto, mencionó distintos temas que han generado atención mediática durante las últimas semanas, incluyendo señalamientos relacionados con seguridad en Chihuahua y acusaciones dirigidas contra exfuncionarios de Sinaloa.
Desde su perspectiva, algunos de estos casos forman parte de narrativas impulsadas por sectores específicos que buscan generar confrontación política y debilitar la relación entre ambos países.
La presidenta insistió en que la historia demuestra que el narcotráfico ha sido utilizado recurrentemente como un tema de presión en la relación bilateral y recordó que el propio Miguel de la Madrid advirtió sobre esta situación en sus memorias.
De la Madrid advirtió que el narcotráfico seguiría generando tensiones entre ambos países
Entre los fragmentos leídos por Sheinbaum destacó una reflexión final del expresidente priista, quien reconoció que el problema del narcotráfico continuaría provocando presiones crecientes entre México y Estados Unidos debido a la importancia que el tema tiene para las autoridades estadounidenses.
De la Madrid consideró que estas tensiones serían permanentes y que formarían parte de la agenda bilateral durante muchos años, independientemente de los gobiernos en turno.
Para Claudia Sheinbaum, los acontecimientos recientes muestran que aquella advertencia sigue vigente y que las discusiones actuales sobre seguridad, narcotráfico y cooperación internacional mantienen elementos similares a los observados hace más de cuatro décadas.
La presidenta concluyó que comprender estos antecedentes históricos permite analizar con mayor profundidad los desafíos que enfrentan actualmente México y Estados Unidos, así como las presiones que continúan influyendo en una de las relaciones bilaterales más importantes de la región.

