Profesor de la Ibero Puebla denuncia tortura y fracturas por parte de la Guardia Nacional en Nuevo León
El académico colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, docente de la Universidad Iberoamericana Puebla, denuncia este lunes 19 de enero que elementos de la Guardia Nacional (GN) le fracturaron tres costillas tras una detención irregular en el Aeropuerto Internacional de Monterrey. El profesor, quien estuvo desaparecido del 2 al 16 de enero, acusó a las autoridades de tortura, falta de asistencia médica y de haberlo forzado a una situación de calle en el estado de Nuevo León.
Detención arbitraria y agresiones físicas en el aeropuerto
Según el testimonio de Escobar, los hechos comenzaron el 31 de diciembre cuando fue detenido por la Guardia Nacional en el aeropuerto de Monterrey bajo el argumento de una supuesta “falta administrativa” que nunca le fue aclarada. Antes de ser ingresado a una celda en el municipio de Apodaca, los agentes lo golpearon, provocándole la fractura de costillas que ya ha sido comprobada médicamente.
Durante su estancia de tres días en la cárcel de Apodaca, el docente denunció haber permanecido a la intemperie, sin alimentación adecuada y bebiendo agua de un grifo oxidado, lo que le generó fallas de conciencia y desorientación. Además, acusó que las autoridades le negaron el derecho a comunicarse con su familia bajo el pretexto de que se había dirigido a ellos con “altanería”. Una de las irregularidades más graves señaladas por su defensa es que Escobar nunca apareció en el Registro Nacional de Detenciones.
Desaparición y localización en un centro de rehabilitación
Tras ser liberado el 2 de enero, el profesor regresó al aeropuerto, pero fue inadmitido y despojado de sus pertenencias. Según su relato, la policía comenzó a alejarlo de las instalaciones, lo que lo obligó a deambular por la zona durante varios días en un estado de vulnerabilidad extrema y deshidratación, refugiándose en la maleza. Finalmente, fue localizado el 16 de enero en un centro de rehabilitación en el municipio de Juárez, donde el personal lo había ingresado al confundirlo con una persona en situación de calle con problemas de adicciones.
Discriminación contra colombianos y exigencia de justicia
Este incidente ocurre en un contexto de constantes quejas por parte de ciudadanos colombianos sobre el trato recibido por las autoridades migratorias y de seguridad en México. El propio Escobar calificó su vivencia como una “acción discriminatoria”, señalando que los datos proporcionados en el prerregistro migratorio obligatorio para colombianos pueden ser utilizados para vulnerar su seguridad.
Por su parte, la Universidad Iberoamericana Puebla ha respaldado al académico, subrayando que la localización con vida no es sinónimo de justicia. La institución hizo un llamado a las autoridades de Nuevo León para deslindar responsabilidades y evitar la criminalización y estigmatización de las víctimas de abuso de poder, en un país que registra más de 130,000 personas desaparecidas.
