El Niño 2026 se fortalece y amenaza con elevar el calor en México
El fenómeno de El Niño podría intensificarse hacia finales de 2026 y provocar condiciones climáticas extremas durante los primeros meses de 2027, con temperaturas capaces de superar los récords registrados en 2024, advirtieron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Durante la conferencia “Estado actual de El Niño en México”, investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM señalaron que el país debe prepararse desde ahora para enfrentar olas de calor, sequías, afectaciones a la producción agrícola y una mayor demanda de servicios de salud.
El Niño podría alcanzar una intensidad histórica a finales de 2026
El doctor Jorge Alejandro Jaramillo Moreno explicó que el nombre científico del fenómeno es El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), resultado de la interacción entre el océano y la atmósfera.
La fase conocida como El Niño ocurre cuando aumenta la temperatura del océano en la región central del Pacífico. En contraste, La Niña está asociada con temperaturas oceánicas más bajas. Estos cambios modifican la circulación atmosférica y, con ello, las condiciones meteorológicas.
De acuerdo con los especialistas, El Niño ya está presente y continúa fortaleciéndose. Los pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) contemplan la posibilidad de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte, incluso histórica, hacia finales de 2026.
Estos son los efectos que El Niño podría provocar en México
El doctor Jorge Zavala Hidalgo explicó que el fenómeno ya tuvo efectos en las precipitaciones durante agosto y se espera que continúe influyendo en septiembre y octubre.
Entre las condiciones previstas por los especialistas se encuentran:
- Aumento de la temperatura durante septiembre de 2026 en regiones del norte del país.
- Incremento del contenido de calor oceánico en el Pacífico mexicano entre septiembre y diciembre.
- Mayor probabilidad de huracanes de categoría mayor en el Pacífico mexicano entre septiembre y noviembre de 2026.
- Aumento en el número de frentes fríos, así como de su severidad y duración de las condiciones de norte durante la temporada otoño-invierno.
- Disminución de las precipitaciones en el centro-sur y sureste del país entre abril y junio.
- Incremento de las lluvias en el noroeste durante enero, febrero y marzo de 2027.
- Probable sequía en el centro-sur y sureste entre abril y junio de 2027.
- Mayor número de días con mala calidad del aire.
Zavala advirtió que existe una alta probabilidad de que se rompan los récords de temperatura registrados en 2024. También señaló que 2027 podría convertirse en uno de los años más cálidos de la historia de México y del planeta.
La UNAM propone habilitar refugios ante las olas de calor
Frente a este escenario, los investigadores hicieron un llamado a los tres niveles de gobierno para que incorporen las olas de calor a sus medidas de preparación, además de fenómenos como huracanes e inundaciones.
Entre las acciones planteadas está la habilitación de refugios con espacios frescos, hidratación y atención médica. También recomendaron establecer centros de hidratación y protocolos especiales para responder a un posible aumento de consultas y emergencias relacionadas con las altas temperaturas.
La doctora Elda Luyando López señaló que las medidas deberán ajustarse a las características de cada ciudad. A corto plazo, consideró necesario contar con albergues climatizados y facilitar el acceso a ventiladores, particularmente entre sectores de bajos recursos que incluso enfrentan dificultades para acceder al agua.
A largo plazo, agregó, será necesario fortalecer la infraestructura eléctrica, los servicios de salud y el suministro de agua.
Las sequías asociadas con El Niño también pueden afectar la producción de alimentos
La doctora Carolina Ureta Sánchez advirtió que El Niño no debe considerarse solamente un fenómeno meteorológico, debido a que sus efectos también pueden convertirse en un problema de seguridad alimentaria.
La especialista explicó que en Oaxaca la sequía extrema ya afectó la producción de la milpa, mientras que en Guerrero existen condiciones similares. En Michoacán, en tanto, el comportamiento de las lluvias ha sido desigual.
Algunas zonas, como Pátzcuaro, han recibido precipitaciones abundantes. En otras áreas del estado hubo un retraso del temporal, ya que las lluvias previstas para mayo se registraron hasta agosto.
El panorama resulta relevante porque alrededor de 75 por ciento de los productores agrícolas del país son de temporal y dependen directamente de las condiciones climáticas. Una menor producción puede disminuir los ingresos de las familias campesinas y posteriormente generar un aumento en el precio de los alimentos.
La población debe tomar medidas ante las posibles olas de calor de 2027
Los especialistas de la UNAM recomendaron mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor temperatura y permanecer en lugares frescos.
También pidieron extremar las precauciones con adultos mayores, niñas y niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, debido a que son grupos de mayor riesgo. Ante síntomas de golpe de calor, recomendaron solicitar atención médica inmediata.
Los investigadores adelantaron que trabajarán junto con especialistas en arquitectura, salud, Protección Civil y el Servicio Meteorológico Nacional para desarrollar recomendaciones, materiales informativos y herramientas que permitan a la población y a los gobiernos prepararse ante los posibles efectos de El Niño 2026-2027.

