Recaudación tributaria alcanza 15.2% del PIB en México
Entre 2019 y 2025, los ingresos tributarios de México aumentaron de 12.7% a 15.2% del PIB, sin que en ese periodo se aprobara una reforma fiscal de gran calado. El incremento ocurrió mediante una serie de modificaciones a las reglas tributarias, una mayor fiscalización y ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Los cambios comenzaron durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y continuaron con la administración de Claudia Sheinbaum. De acuerdo con especialistas consultados, el proceso incluyó nuevas obligaciones para actividades de la economía digital, mayores facultades para el Servicio de Administración Tributaria (SAT), ajustes a los impuestos considerados saludables y medidas de vigilancia en comercio exterior y aduanas.
La fiscalización amplió la recaudación desde el inicio de la 4T
Norma Leyla Rangel López, presidenta de la Comisión Nacional de Consultoría del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), explicó que desde 2019 se emprendió una serie de modificaciones anuales a los marcos fiscal y tributario.
El objetivo fue actualizar las reglas y ampliar la base de productos, servicios y actividades sujetos a impuestos, entre ellos los relacionados con el consumo de productos considerados dañinos para la salud y con la economía digital. A esto se sumaron un aumento en las facultades de fiscalización del SAT, el uso de inteligencia artificial y una mayor vigilancia en comercio exterior y aduanas.
La especialista también señaló un incremento de las multas y una reducción de las deducciones disponibles para empresas y contribuyentes.
En 2019, primer año del gobierno de López Obrador, se eliminó la condonación de adeudos fiscales a grandes empresas y comenzaron revisiones de ejercicios anteriores. Un año después, el SAT presentó e implementó su Plan Maestro, enfocado en combatir la evasión fiscal, mientras los cambios al Código Fiscal de la Federación endurecieron las medidas de fiscalización.
Los impuestos a la economía digital incorporaron nuevas actividades al sistema tributario
En 2020, durante la pandemia, entró en vigor el Régimen de Plataformas Tecnológicas, con el que comenzó la fiscalización de la economía digital. Las plataformas digitales extranjeras quedaron sujetas al cobro de IVA y a retenciones de ISR, mientras que también se establecieron impuestos sobre ventas realizadas mediante plataformas y sobre servicios prestados a través de aplicaciones de transporte, hospedaje y comercio, entre otros.
Según Pierre Blaise, director general de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), durante 2025 y 2026 se incorporaron reglas más estrictas para el registro de plataformas extranjeras, la devolución de saldos a favor y las tasas de retención aplicables a empresas y personas físicas que venden productos o servicios mediante estos canales.
Juan Carlos Cante, presidente de la Asociación Mexicana de Emprendedores de México, consideró que estas medidas afectan el flujo de capital de las micro, pequeñas y medianas empresas que venden por internet y, en consecuencia, pueden acortar su vida.
La tendencia también aparece en la discusión del Paquete Económico 2027. El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar presentó el pasado 2 de septiembre una propuesta para analizar un posible gravamen a empresas extranjeras que obtienen ganancias mediante algoritmos, datos y suscripciones sin contar con infraestructura física en México.
Durante el gobierno de Sheinbaum también se impulsaron acciones contra la triangulación y subvaluación de mercancías en las aduanas, así como contra el ingreso de mercancía pirata, prácticas que generan pérdidas fiscales para el erario.
El IEPS elevó la recaudación mediante ajustes a cigarros y refrescos
Otro componente de esta estrategia fueron los llamados impuestos saludables. En 2020 se actualizó la cuota individual aplicada a los cigarrillos, después de ocho años sin modificaciones. El ajuste tomó como referencia la inflación acumulada entre 2011 y 2019 y estableció actualizaciones anuales conforme a la inflación.
Rangel López señaló que para 2026 se prevé un aumento de 17.6% en la recaudación del IEPS frente a 2025, principalmente por los ajustes aplicados a refrescos y cigarros. Según explicó, el gobierno plantea estas modificaciones como medidas relacionadas con la salud y no como acciones con fines recaudatorios.
Sin embargo, la especialista advirtió que no se ha implementado un mecanismo de trazabilidad que permita dar seguimiento al destino de estos recursos para comprobar su utilización en el sector salud y en campañas destinadas a prevenir padecimientos asociados con el consumo de estos productos.
Las modificaciones podrían continuar en 2027. Durante la discusión previa al Paquete Económico 2027 se presentaron ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados propuestas para cambiar la forma de calcular el IEPS aplicado a bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido de sodio.
Los consumidores cambian de presentación y marca para contener el gasto
El incremento de los impuestos también se ha reflejado en los hábitos de compra. En el caso de los cigarros, Isabel Contreras, administradora y dueña de una tienda de abarrotes en la colonia San Simón Tolnáhuac, Ciudad de México, explicó que sus clientes no necesariamente abandonan el producto cuando sube de precio.
“La gente no ha dejado de fumar porque es más caro, pero cambia a las marcas más baratas como los Chesterfield”.
En lugar de eliminar determinados productos de su consumo, los compradores recurren a marcas de menor precio, presentaciones pequeñas o alternativas que les permiten ajustarse a su presupuesto.
Una conducta similar ocurre con los refrescos y las bebidas azucaradas. De acuerdo con Contreras, algunos clientes optan por botellas de alrededor de 200 mililitros, mientras otros compran presentaciones familiares o productos retornables para reducir el impacto sobre su gasto.
Los cambios también han tenido consecuencias para las tiendas de la esquina. Estimaciones de la Alianza Nacional de los Pequeños Comerciantes (ANPEC) apuntan a una disminución de entre 15% y 20% en las ventas de estos establecimientos asociada con los cambios en los gravámenes.
El aumento del IEPS también favorece la búsqueda de productos más baratos
Gerardo Cleto López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercio en Pequeño), señaló otro efecto relacionado con el incremento del impuesto a los cigarros: el crecimiento del espacio para productos de contrabando o pirata.
“Estos cigarrillos tienen una diferencia abismal en el costo”.
El dirigente explicó que una cajetilla legal puede costar entre 60 y 80 pesos, mientras que las marcas más conocidas rondan los 110 pesos. En contraste, señaló que una cajetilla de cigarro pirata puede venderse en 15 pesos, lo que, según su planteamiento, ha desplazado al producto nacional que cumple con las normas de calidad y producción.
López Becerra también cuestionó el efecto de los impuestos sobre las bebidas azucaradas en las zonas populares.
“La gente no está consumiendo menos refresco, esto es una falacia, sobre todo en las zonas populares donde falta el agua, la gente es donde más refresco compra”.
Las refresqueras responden con aumentos de precios y reformulación de productos
La industria de bebidas ha respondido al IEPS mediante una combinación de aumentos de precios, cambios en el portafolio, modificaciones en los tamaños de las presentaciones y reformulación de productos.
Coca-Cola México anunció el 16 de octubre de 2025 un ajuste gradual para reducir en 30% el contenido calórico de sus bebidas, comenzando con las presentaciones familiares. La empresa estableció como meta aplicar el cambio en todos sus formatos durante un año, aunque no se ha informado sobre el avance de esa estrategia.
Por su parte, Pepsico y GEPP, operador de las marcas de la refresquera en México, anunciaron una reducción de más de 50% en el contenido calórico de sus productos. Su objetivo es que 90% de su portafolio tenga menos de 20 calorías por cada 100 mililitros para 2030.
De esta manera, la respuesta empresarial no se limita al traslado del impuesto al precio final. Las compañías también buscan modificar las características de sus productos para reducir su impacto fiscal y conservar la demanda.
El impuesto presiona ventas e inversiones de los grandes embotelladores
El efecto de los cambios tributarios también aparece en los resultados de los grandes embotelladores. Arca Continental anticipó un incremento de entre 8% y 10% en los precios de sus productos durante este año como respuesta al IEPS.
De acuerdo con sus informes financieros, la empresa registró una reducción de 2.5% en sus volúmenes de venta durante el segundo trimestre, después de haber reportado una recuperación de 1.8% entre enero y marzo.
En Coca-Cola Femsa, el primer trimestre estuvo marcado por un entorno de consumo débil y por la presión derivada del incremento del IEPS. Para el segundo trimestre, la compañía reportó una recuperación moderada, aunque mantuvo un escenario de consumo e impuestos desafiantes.
Arturo Gutiérrez, director general de Coca-Cola Femsa, adelantó que la empresa respondería con la optimización de su portafolio, incrementos de precios, un mayor uso de envases retornables y la aceleración de sus capacidades digitales para elevar la eficiencia operativa y aumentar la frecuencia de las visitas a los puntos de venta.
El impacto también alcanzó los planes de inversión. En octubre de 2025, Coca-Cola Femsa anunció que congelaría proyectos que incluían la instalación de dos líneas de producción y la construcción de tres nuevos centros de distribución.
Para Humberto Calzada, economista en jefe para Rankia Latam, la evolución del consumo será clave para determinar el alcance de la estrategia tributaria.
“Sabemos que productos como las bebidas azucaradas, a pesar del aumento en impuestos, el consumidor no deja de comprarlos, hay que seguir de cerca cómo se desarrolla su presión en la inflación”.
Así, el aumento de los ingresos tributarios entre 2019 y 2025 se ha apoyado en una combinación de fiscalización, cambios a las reglas para la economía digital y modificaciones al IEPS. Al mismo tiempo, las medidas han generado ajustes en los hábitos de consumo, en los precios y en las estrategias de empresas y pequeños comercios.

